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Un método simple, económico y con ingredientes que suelen estar en cualquier cocina vuelve a ganar popularidad en los hogares. La combinación de café usado y bicarbonato de sodio se presenta como una alternativa doméstica para reducir la presencia de plagas, en especial hormigas y cucarachas.
La propuesta apunta a quienes buscan evitar productos químicos agresivos en espacios cerrados como cocinas y baños. Además de reutilizar residuos orgánicos, el truco se promociona como una opción accesible para complementar la limpieza y el control preventivo de insectos.
En los últimos años, este tipo de soluciones caseras se expandió en redes sociales y foros de limpieza del hogar. Sin embargo, su efectividad depende de una aplicación correcta y de un contexto sin infestaciones severas.
¿Cómo funciona la mezcla de café y bicarbonato contra las plagas?
El café usado actúa como atrayente natural. Su aroma intenso resulta atractivo para hormigas y cucarachas, que se acercan a la mezcla al identificarlo como posible fuente de alimento. Este primer paso es clave para que el método tenga efecto.

El bicarbonato de sodio interviene una vez que el insecto entra en contacto con la preparación. Al ingerirlo, se produce una reacción interna que genera gases. A diferencia de los humanos, muchos insectos no pueden expulsarlos con facilidad, lo que provoca una alteración en su sistema digestivo.
El resultado es una intoxicación interna que afecta su supervivencia y capacidad de reproducción. Especialistas en control doméstico advierten que este mecanismo puede reducir la presencia de plagas leves, aunque no reemplaza tratamientos profesionales cuando el problema es estructural o masivo.
¿Cómo aplicarlo correctamente y qué precauciones tomar?
Para que la mezcla conserve su efecto, el café debe estar completamente seco. Luego se combina en partes iguales con bicarbonato de sodio hasta lograr una textura homogénea. La preparación se coloca en pequeñas cantidades sobre tapas, cartones o recipientes bajos.

Los puntos estratégicos incluyen grietas, zócalos, detrás de electrodomésticos, cerca de desagües y balcones. Son áreas donde suele detectarse mayor circulación de insectos. La renovación cada dos o tres días mantiene la efectividad del método.
No se recomienda dejar la mezcla al alcance de niños o mascotas. Tampoco conviene utilizarla como único recurso ante infestaciones avanzadas. La limpieza constante, la eliminación de restos de comida y el sellado de grietas siguen siendo pilares fundamentales para prevenir la reaparición de plagas en el hogar.









