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El parque automovilístico en España ha crecido de forma constante durante la última década, especialmente en zonas de alto impacto turístico.

Este aumento ha generado problemas de movilidad, contaminación y uso del espacio público, llevando a las administraciones a plantear medidas drásticas para limitar el número de coches por hogar.

Una de las propuestas más comentadas es la que se estudia en Baleares, donde las autoridades contemplan prohibir que una misma vivienda tenga más de un vehículo registrado. La medida, de aplicarse a nivel estatal o regional, podría extenderse a otras zonas de alta densidad como las grandes capitales y núcleos urbanos saturados.

Las nuevas limitaciones a la propiedad de vehículos generan incertidumbre entre los conductores habituales.

Por qué se quiere limitar los coches por vivienda

El principal motivo de esta iniciativa es el colapso del tráfico rodado en determinados territorios. En Mallorca, por ejemplo, el número de vehículos ha crecido un 110% desde 2008, con casi 1.000 coches nuevos matriculados cada semana, según datos del Consell de Mallorca. En Formentera, el Gobierno ya aplica un sistema de limitación mediante tasas de circulación y cupos de entrada.

Este exceso provoca no solo problemas de circulación, sino también una fuerte presión sobre el suelo urbano y los recursos naturales. La propuesta tiene como objetivo racionalizar el uso del vehículo privado y promover alternativas como el transporte público y la movilidad compartida.

En qué zonas podría aplicarse la restricción

Aunque por ahora la normativa se estudia en el ámbito insular, expertos y responsables de movilidad no descartan que pueda extrapolarse a otros puntos del país. En concreto, se mencionan:

  • Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla.
  • Municipios turísticos con alta densidad de vehículos por habitante.
  • Áreas metropolitanas con dificultades estructurales de aparcamiento y acceso.

El director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, afirmó: “Tenemos que hacer algo, no se puede seguir así con más coches que personas en algunas islas”. La advertencia va en línea con otras medidas ya implementadas, como la limitación de acceso a zonas urbanas contaminadas o el pago por circular.

Qué implicaciones tendrá esta medida para los ciudadanos

En caso de aprobarse, cada vivienda podría estar limitada a un solo vehículo registrado. Esto afectaría especialmente a familias con más de un coche, viviendas compartidas y segundas residencias, que tendrían que justificar o redistribuir el uso del vehículo entre los miembros del hogar.

Baleares lidera las propuestas para frenar la saturación vehicular, especialmente en zonas con alta presión turística.

Además, podrían establecerse tasas especiales o multas de hasta 30.000 euros para quienes no cumplan la norma, siguiendo el modelo ya aplicado en Formentera durante la temporada alta. También se espera que la medida se complemente con incentivos a quienes apuesten por vehículos eléctricos, movilidad sostenible o renuncien al coche particular.

Desde los gobiernos autonómicos se insiste en que la iniciativa busca “proteger el equilibrio territorial y medioambiental frente al uso desproporcionado del coche privado”.