

La Armada Española avanza en la puesta a punto del submarino S-82 Narciso Monturiol, el más grande de su historia y segundo de la clase S-80 Plus. Construido íntegramente en España por Navantia, este sumergible representa el orgullo nacional de la industria de defensa.
Tras completar exitosamente las pruebas en puerto, el submarino inicia sus pruebas de navegación en aguas de Cartagena, un paso clave hacia su incorporación al servicio activo. Con más de 80 metros de eslora y casi 3000 toneladas de desplazamiento en inmersión, el Narciso Monturiol encarna la soberanía tecnológica española y refuerza la capacidad submarina de la Armada.

El nuevo submarino español se pone a punto para zarpar
En julio de 2026, Navantia y la Armada Española continúan los trabajos de alistamiento del submarino S-82 Narciso Monturiol para sus primeras navegaciones en superficie. Estas pruebas evalúan el rendimiento de los sistemas de propulsión, sensores y equipos en condiciones reales.
El submarino, botado en octubre de 2025 en el astillero de Cartagena, ya superó las pruebas en puerto, incluyendo el arranque de sus motores diésel. Esta fase es fundamental para verificar seguridad, fiabilidad y prestaciones antes de su entrega prevista antes de finalizar 2026.
¿Cómo es este nuevo submarino?
El Narciso Monturiol mide 80,81 metros de eslora y desplaza cerca de 3000 toneladas en inmersión, lo que lo convierte en el submarino convencional más grande jamás operado por España. Equipado con el sistema de propulsión independiente del aire (AIP) BEST, basado en bioetanol, puede permanecer sumergido durante semanas sin necesidad de snorkel.

Su diseño avanzado incluye un casco resistente de 7,3 metros de diámetro, armamento de torpedos de 533 mm y sistemas de combate de última generación. Estas capacidades superan ampliamente a los anteriores submarinos clase S-70 Galerna, que rondaban los 67 metros y 1800 toneladas.
Un programa estratégico 100% español: la clase S-80 Plus
El programa S-80 Plus contempla cuatro submarinos: el S-81 Isaac Peral (ya en servicio desde 2023), el S-82 Narciso Monturiol, el S-83 Cosme García y el S-84 Mateo García de los Reyes. Desarrollado por Navantia, representa un logro histórico al retomar la construcción nacional de submarinos tras más de un siglo.
El proyecto ha superado desafíos técnicos, como el ajuste de peso inicial, y ha generado miles de empleos directos e indirectos, fortaleciendo la base industrial y tecnológica de España. A su vez, el sistema AIP es uno de sus mayores avances, permitiendo mayor discreción y autonomía operativa.
Importancia estratégica y orgullo nacional
El submarino Narciso Monturiol no solo es el más grande de la flota, sino un símbolo de soberanía. Nombrado en honor al pionero catalán Narciso Monturiol, inventor del Ictíneo, honra la tradición española en submarinismo. Su incorporación reforzará la disuasión naval en el Mediterráneo y el Atlántico, contribuyendo a misiones OTAN y operaciones de vigilancia.
Para España, este submarino demuestra que es posible desarrollar tecnología de defensa de alto nivel con recursos nacionales, impulsando innovación y autonomía estratégica en un contexto geopolítico complejo.












