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La inauguración de la planta de ensamblaje final de aeronaves militares de Tata Advanced Systems y Airbus, celebrada en octubre de 2024 y encabezada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro indio, Narendra Modi, representa un paso clave en la estrategia de India para incrementar su producción nacional de material de defensa y reducir su dependencia exterior.

Este gesto institucional también supone un respaldo político para España, que busca reforzar su presencia industrial en el mercado indio de defensa, donde empresas como Navantia compiten por contratos estratégicos, entre ellos programas de submarinos convencionales para la Armada de la India, aún sin adjudicación oficial a febrero de 2026.

La instalación es la primera planta privada en India dedicada al ensamblaje final de aeronaves militares y surge del acuerdo firmado en 2021 entre Airbus Defence and Space y Tata Advanced Systems para el suministro de 56 aviones de transporte C295 a la Fuerza Aérea India. En el complejo se realizarán tareas de ensamblaje final, fabricación de componentes y, posteriormente, mantenimiento.

Las primeras 16 aeronaves del contrato fueron fabricadas en la planta de Airbus en Sevilla y entregadas entre 2023 y 2025. Las 40 restantes se ensamblarán en la nueva factoría de Gujarat, donde está previsto que el primer avión producido íntegramente en India salga de la línea de montaje antes de finalizar 2026.

Además de impulsar la autosuficiencia industrial, la inauguración se produce en un contexto en el que India continúa figurando entre los mayores importadores de armamento del mundo, según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), mientras empresas extranjeras, incluida Navantia, buscan participar en grandes programas navales del país.

El Gobierno podría modernizar la flota submarina de la Armada gracias a una alianza con la India que incomoda a países vecinos. (Imagen: archivo)

Armamento “Hecho en India”: significado y relevancia

La nueva planta se enmarca en la iniciativa gubernamental “Make in India”, lanzada en la última década para fomentar la producción nacional en sectores estratégicos como defensa, aeronáutica y tecnología avanzada.

En línea con esta política, India ha firmado en los últimos años contratos de adquisición de equipamiento militar que incluyen cláusulas de producción local y transferencia tecnológica, con el objetivo de fortalecer su base industrial de defensa.

En relación con los C295, fuentes oficiales indicaron que más de 13.000 de los aproximadamente 14.000 componentes que integran cada aeronave se producirán en India, con excepción del motor y la aviónica, que seguirán siendo importados en una primera etapa.

Las aeronaves, cuya entrega completa está prevista hasta 2031, pueden transportar hasta 71 soldados o una carga útil de aproximadamente nueve toneladas y están destinadas a sustituir a los Avro-748 de la Fuerza Aérea India, en servicio desde la década de 1960.

Además del acuerdo con Tata y Airbus, India ha avanzado en la adquisición de sistemas no tripulados a Estados Unidos y otros socios estratégicos, incorporando también capacidades locales de mantenimiento y reparación, aunque las cifras exactas varían según el programa.

India ha adquirido en los últimos años cazas Rafale a Francia y mantiene múltiples programas de modernización militar. Según datos del SIPRI, el país se ha situado entre los principales importadores de armas del mundo durante la última década.

En los próximos años, India prevé realizar fuertes inversiones para modernizar su equipamiento militar, diversificando proveedores tradicionales como Rusia e impulsando el desarrollo de capacidades propias, según comunicados del Ministerio de Defensa indio.

Un contrato de submarinos en India podría transformar la industria naval española

Entre los grandes programas en evaluación figura un contrato para la construcción de seis submarinos convencionales para la Armada india, valorado en varios miles de millones de dólares, al que aspira la empresa española Navantia junto a otros competidores internacionales.

Durante la inauguración, Pedro Sánchez y Narendra Modi destacaron la solidez de las relaciones bilaterales y señalaron a España como un socio fiable para proyectos industriales y de defensa, subrayando el potencial de futuras colaboraciones conjuntas.

En este escenario, Navantia, en colaboración con la empresa india Larsen & Toubro, figura entre los principales candidatos para competir por el contrato de submarinos, con respaldo institucional del Gobierno español, aunque la decisión final aún no ha sido anunciada.

Entre los competidores figura la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems, que también busca reforzar su cooperación en defensa con India, aunque sin referencias públicas específicas al programa de submarinos.

Fuente: EFE