

Noruega dio un paso histórico en ingeniería marítima. El país nórdico inicia la construcción del Túnel Marítimo de Stad (Stad Ship Tunnel), el primer túnel del mundo diseñado específicamente para que barcos de gran tamaño crucen a través de una montaña.
Este ambicioso proyecto promete revolucionar la navegación costera al evitar uno de los tramos marítimos más peligrosos del norte de Europa.

¿Qué es el Túnel Marítimo de Stad?
El Stad Ship Tunnel es una megaobra de infraestructura que atravesará la península de Stad, en el condado de Vestland. Su objetivo principal es conectar los fiordos Vanylvsfjorden y Moldefjorden mediante un túnel excavado en la roca sólida.
De esta manera, permitirá que los barcos naveguen protegidos en lugar de exponerse a las duras condiciones del mar de Stadhavet, conocido por sus fuertes vientos y olas impredecibles.
Este no es un túnel submarino, sino un túnel marítimo a través de la montaña, donde los barcos transitarán literalmente “por arriba” de las formaciones rocosas, resguardados bajo la tierra. El proyecto ha sido comparado con las grandes obras de ingeniería noruegas, como sus famosos túneles carreteros y ferroviarios.
¿Cómo será este túnel único para barcos?
El túnel tendrá 1,7 kilómetros de longitud (alcanzando 2,2 km si se incluyen las zonas de acceso), 36 metros de ancho y 50 metros de altura. Estas dimensiones permitirán el paso seguro de barcos de gran tamaño, incluyendo los ferris y cruceros de las emblemáticas líneas Hurtigruten y Kystruten.
Las entradas del túnel han sido diseñadas por el estudio de arquitectura Snøhetta, con un enfoque en integrarse armónicamente con el paisaje natural y cultural de la zona, utilizando muros de piedra que dialoguen con el entorno boscoso.

La estructura estará preparada para operar en casi cualquier condición meteorológica, mejorando significativamente la seguridad de la navegación en esta región.
La obra que trae beneficios económicos, turísticos y de seguridad
La construcción del túnel marítimo de Stad traerá múltiples ventajas. En primer lugar, aumentará la seguridad de miles de navegantes que actualmente deben sortear aguas traicioneras. Además, se espera que impulse el traslado de carga desde las carreteras hacia el mar, reduciendo emisiones y congestión vial.
Desde el punto de vista económico, el proyecto beneficiará a la industria pesquera, el turismo y el transporte costero. Se estima que el costo total rondará los 2000 a 3450 millones de coronas noruegas (aproximadamente entre 235 y 320 millones de dólares). Las autoridades noruegas consideran que la inversión se recuperará mediante mayor eficiencia y desarrollo regional.
Estado actual de la construcción y perspectivas
Tras años de planificación, estudios de factibilidad y debates políticos, el proyecto ha avanzado de forma decisiva. En junio de 2026 se adjudicó el contrato principal de construcción y se espera que las obras de gran escala comiencen a principios de 2027. El túnel podría estar operativo hacia 2031-2032, según los plazos oficiales de la Administración Costera de Noruega (Kystverket).
Este hito convierte a Noruega en pionera mundial en túneles navegables a gran escala, abriendo la puerta a posibles proyectos similares en otras regiones con geografía complicada.












