La transición hacia las energías renovables continúa impulsando soluciones cada vez más innovadoras. Mientras los parques fotovoltaicos tradicionales ocupan grandes extensiones de terreno, una startup suiza encontró una alternativa que aprovecha una infraestructura ya existente: las vías del tren.
La empresa Sun-Ways desarrolló la primera planta solar ferroviaria desmontable instalada entre los raíles de una línea ferroviaria en servicio. Después de un año de funcionamiento en la localidad de Buttes, en el cantón de Neuchâtel, el proyecto piloto confirmó que la tecnología funciona con normalidad incluso tras el paso de más de 11.000 trenes, sin afectar la seguridad ni la estabilidad de la instalación.
El resultado ha despertado un fuerte interés internacional. Francia ya firmó un acuerdo de cooperación técnica para estudiar la tecnología, mientras que Italia, Corea del Sur e Indonesia analizan desarrollar proyectos similares en sus propias redes ferroviarias.
La planta solar ferroviaria aprovecha un espacio que hasta ahora estaba desaprovechado
Uno de los principales obstáculos de la energía solar es la gran superficie necesaria para instalar paneles fotovoltaicos. En numerosos países, estos proyectos compiten por terrenos agrícolas, espacios naturales o zonas destinadas a otros usos.
La planta solar ferroviaria resuelve parte de ese problema utilizando el espacio libre situado entre los raíles, una superficie ya ocupada por la infraestructura ferroviaria y que hasta ahora no tenía otra función. Gracias a un sistema patentado, los paneles pueden colocarse y retirarse de forma rápida cuando es necesario realizar trabajos de mantenimiento.
El proyecto piloto ocupa un tramo de 100 metros de vía ferroviaria y utiliza 48 paneles solares con una potencia instalada de 18 kWp. Según Sun-Ways, si la tecnología se extendiera a buena parte de la red ferroviaria suiza, podría generar hasta un teravatio-hora anual, equivalente aproximadamente al 2 % del consumo eléctrico del país.
La planta solar ferroviaria superó las principales pruebas de seguridad tras más de 11.000 trenes
Antes de su puesta en marcha existían dos grandes dudas sobre este sistema. La primera era si los paneles soportarían las vibraciones provocadas por el paso constante de los trenes.
Tras doce meses de funcionamiento, el balance ha sido positivo. Más de 11.000 trenes circularon sobre la instalación sin que se detectaran problemas de estabilidad ni incidencias relacionadas con la seguridad ferroviaria.
Otro aspecto analizado era el posible deslumbramiento para los maquinistas. Durante el periodo de pruebas tampoco se registraron inconvenientes relacionados con los reflejos solares, mientras que la acumulación de polvo fue menor de la esperada gracias al efecto del paso de los trenes, que contribuye a reducir la suciedad sobre los paneles.
Francia, Italia y varios países de Asia ya estudian copiar la planta solar ferroviaria
El éxito inicial de la planta solar ferroviaria ha convertido al proyecto suizo en una referencia para otros operadores ferroviarios.
La compañía ferroviaria francesa SNCF firmó un acuerdo con Sun-Ways para evaluar el comportamiento de esta tecnología en futuras aplicaciones, mientras que la empresa mantiene conversaciones con la red ferroviaria italiana y con socios de Corea del Sur e Indonesia para desarrollar nuevos proyectos piloto.
Aunque el ensayo en Suiza continuará hasta 2028 para recopilar más datos técnicos y obtener la aprobación definitiva de las autoridades ferroviarias, los primeros resultados han demostrado que aprovechar las vías del tren para producir electricidad renovable puede convertirse en una alternativa real para aumentar la generación solar sin consumir nuevos terrenos.