La obra más cara vendida en subasta pública este año ha sido el desnudo de Amedeo Modigliani, de quien se conocen unas cuarenta obras con este tema.
Como antecedente teníamos uno comprado para un museo privado de China que se vendió en u$s 170 millones. El dueño de esta obra era un criador de caballos de carrera irlandés que la había comprado en u$s 29 millones.
Sothebys, aparentemente, lo tentó garantizando cerca de u$s 150 millones por esa venta. En el mercado se esperaba que llegara a pagarse u$s 200 millones, pero sólo hubo un comprador y terminó vendiendo en u$s 157 millones.
Luego en precios viene un lindísimo Picasso de su época rosa, pleno de antecedentes y que cumplía todos los requisitos para venderse en nueve cifras, había sido originalmente de Gertrude Stein y luego fue comprado por Rockefeller. Realizado en 1905 y con un buen tamaño de 155x66 cm. se estimaba vender en u$s 80 millones y finalmente logró en Christies u$s 115 millones.
Kazimir Malévich (1878-1935) es el artista ruso más cotizado y son 16 las obras vendidas en subasta en tres décadas y todos los museos desean tener alguna de ellas que raramente aparecen en el mercado. Por una de sus composiciones "suprematistas" del año 1916, de 89x71 cm, se pagaron u$s 86 millones, le había costado al dueño u$s 60 millones hace diez años.
Es Claude Monet uno de los artistas más populares del mundo y sus últimos años en Giverny, pequeña localidad a una hora de París, fueron inspiradores de sus grandes pinturas con nenúfares que todos admiramos y algunas parecen casi abstractas porque el artista sufría de cataratas. Por una obraque tenía en su casa de Nueva York, David Rockefeller superó largamente su estimación y se vendió en u$s 85 millones, salvo por su importante tamaño 160x180 cm y su buena procedencia.
Creo, igual, que hay muchas otras obras del genial impresionista que se venderán por más dinero.
Sorpresa fue el precio que alcanzó "el Rey del Color": Henri Matisse, con otra obra que era de Rockefeller estimada en u$s 50 millones. Se vendió en u$s 81 millones, era una obra realizada en Niza, con una Odalisca recostada y de tamaño regular (60x80 cm).
Mi escultor preferido, Constantin Brâncu i, fino rumano que trabajó en París y se puede ver su estudio a los pies del Centro Pompidou, fue noticia también en Christies al venderse una pulida y dorada obra que estaba inspirada en Nancy Cunard (escritora y pionera de las mujeres en el juego del polo). También superó lo esperado largamente y se lograron u$s 71 millones.
Pablo Picasso es el Rey del mercado de arte, sin duda alguna, con ventas que superan los u$s 1000 millones de dólares en subastas todos los años. Ahora también hay un fondo inversor que compró, solamente en una semana, once obras en más de u$s 150 millones y siguen comprando.
Uno de los retratos de la amante de Picasso, Marie-Thérèse Walter, realizado en 1937, fue vendido en u$s 69 millones en Londres pese a su regular tamaño de 55x46 cm.
Sorpresa fue la presencia de ventas millonarias en la tercera casa de subastas del mundo que es Phillips. Allí se lograron impresionantes precios por una carbonilla de Pablo Picasso que multiplicó por cinco su estimación y se vendió en u$s 58 millones y también por un Basquiat de gran tamaño (260x190 cm), que se vendió en u$s 45 millones. No podía faltar en el ranking de los más cotizados el irlandés Francis Bacon (1909-1992), artista de la galería Marlborough que logra siempre enormes precios y una trágica composición logró u$s 50 millones.
En septiembre, comienza la segunda parte de la temporada de subastas en el hemisferio norte. Allí, se verá si aparecen obras de calidad, como ocurrió en los pasados siete meses del año.