A dos meses de su puesta en marcha, un esquema fiscal que busca alinear alivio impositivo con generación de empleo comenzó a mostrar sus primeros resultados. La iniciativa, diseñada para incentivar la actividad privada en un contexto de recuperación dispar, combina beneficios tributarios con compromisos concretos por parte de las empresas, y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre políticas subnacionales de estímulo económico.

El programa forma parte de la Ley Tributaria 2026 de la provincia de Santa Fe, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, y ya registra un nivel de adhesión significativo entre contribuyentes de distintos sectores.

El eje central del esquema es un mecanismo que permite a las firmas reducir el pago del impuesto sobre los Ingresos Brutos a cambio de incorporar nuevos trabajadores. En concreto, los sueldos de empleados que incrementan la dotación respecto de noviembre de 2025 pueden ser deducidos del tributo, lo que convierte al costo laboral en un crédito fiscal.

“Cada vez más empresas dejan de pagar Ingresos Brutos a cambio de tomar nuevos empleados”, señaló el ministro de Economía, Pablo Olivares, al presentar el balance de los primeros dos meses de implementación.

En términos de resultados, 788 empresas ya aplicaron específicamente este beneficio, con un total de 3.193 salarios deducidos durante enero y febrero. El impacto fiscal asociado alcanzó los $2.150 millones, monto que la provincia resignó en concepto de recaudación para promover la creación de empleo y aliviar la carga tributaria del sector privado.

Son 4.142 empresas contribuyentes que ya están deduciendo los distintos beneficios fiscales tributarios que hemos previsto en la Ley Tributaria 2026”, afirmó Olivares. Y agregó que el objetivo es “promover, por un lado, la disminución de impuestos de las empresas y, por otro, la creación de nuevos puestos de trabajo”.

El esquema contempla además otras herramientas de alivio. Entre ellas, la posibilidad de deducir del impuesto el consumo eléctrico, tanto de la empresa provincial de energía como de cooperativas, lo que impacta directamente en los costos operativos de comercios, industrias y emprendimientos turísticos.

A esto se suma un beneficio específico para pequeños contribuyentes. Los comercios que durante 2025 facturaron hasta $180 millones pueden acceder a una reducción de la alícuota de Ingresos Brutos al 2,5%, frente a niveles previos cercanos al 4%. La medida apunta a mejorar la competitividad de unidades productivas de menor escala.

Desde el Gobierno provincial destacaron que la prioridad en esta etapa es ampliar el alcance del programa. “Buscamos que estos beneficios se difundan con la mayor intensidad posible para que ninguna empresa santafesina deje de conocerlos y, si los tiene a disposición, los pueda utilizar”, sostuvo el ministro.

El desempeño del esquema en sus primeras semanas se convirtió así en un caso testigo sobre el uso de incentivos fiscales para dinamizar el empleo formal. Con un costo fiscal explícito y resultados iniciales medibles, el “trueque fiscal” comienza a consolidarse como una de las apuestas más relevantes de la provincia para impulsar la actividad en 2026.