Diego Santilli puso en marcha esta semana su plan para cumplir con el primer gran desafío de su nuevo cargo. Como señaló El Cronista, el jefe de Gabinete quiere llevarle exitosamente la sanción de una reforma política a la secretaria general, Karina Milei.
Para eso, se reunió con jefes provinciales y senadores aliados para analizar nuevas alternativas que permitan eludir las elecciones PASO que deberían celebrarse previo a las presidenciales el año que viene.
Mientras Santilli busca destrabar el proyecto antes de que comience el tratamiento del Presupuesto 2027, una encuesta reciente indagó qué piensan los argentinos sobre la posible eliminación de las primarias. Los resultados muestran una sociedad dividida, aunque con una leve inclinación hacia el final del mecanismo que rige desde 2009.
¿PASO sí, PASO no? Qué piensa la opinión pública
Según el estudio realizado por la consultora Casa Tres, al que accedió El Cronista, el 44% de los consultados está de acuerdo con eliminar las PASO, mientras que el 39% se manifestó en desacuerdo. Un 17%, en cambio, dijo no saber o no contestar.
El estudio se realizó entre el 23 y el 30 de junio de 2026, sobre un total de 2360 casos. Aunque la diferencia entre quienes apoyan y quienes rechazan la medida no es amplia, el trabajo identifica segmentos donde el respaldo a la eliminación crece de manera considerable.
Entre los varones, el apoyo a la eliminación trepa al 49%, varios puntos por encima del promedio general. Algo similar ocurre entre los mayores de 60 años, donde el acuerdo con terminar con las primarias también alcanza el 49%.
La geografía también marca diferencias. En el interior del país, el respaldo a la eliminación de las PASO llega al 46%, superando el promedio nacional. La brecha se profundiza según el nivel socioeconómico: entre el segmento de NSE más alto, el acuerdo asciende al 62%.
El dato más contundente aparece entre los votantes de Javier Milei. En ese grupo, el apoyo a la eliminación de las primarias trepa al 70%, muy por encima del resto de los segmentos relevados por la encuesta.
Estos números reflejan una tendencia: el electorado libertario respalda mayoritariamente el fin de las PASO, mientras que el resto de la sociedad se muestra más dividido o directamente en contra de eliminarlas.
La estrategia de Santilli para destrabar la reforma política
En paralelo al debate público, la negociación política avanza puertas adentro del Gobierno. Según pudo saber este diario, Santilli tiene como objetivo es lograr la aprobación en el Senado durante agosto, para sancionar la reforma antes de que arranque el tratamiento del Presupuesto 2027 en septiembre.
Tras un encuentro en Casa Rosada encabezado por el presidente Javier Milei, Santilli se reunió junto a la senadora Patricia Bullrich con los 44 legisladores del bloque oficialista, integrado por el PRO, la UCR y bancadas provinciales.
Dado que el Congreso tendrá poca actividad durante las próximas semanas, el Gobierno buscará usar ese tiempo para cerrar la negociación con las provincias.
El dato novedoso de las últimas semanas es el pedido concreto de varios gobernadores: reincorporar las listas colectoras al sistema electoral nacional. A cambio, acompañarían la suspensión de las PASO, en lugar de una eliminación definitiva.
Las colectoras permiten que distintos partidos presenten listas propias para categorías como diputados o gobernadores, mientras confluyen en una misma candidatura presidencial. Este mecanismo estuvo vigente hasta que Mauricio Macri lo eliminó por decreto en 2019.
Para los gobernadores aliados, recuperar esta herramienta funciona como un resguardo político de cara a 2027. Les permitiría sumar votos a la boleta de Milei sin resignar autonomía en sus propias listas legislativas provinciales.
Con esta alternativa ahora sobre la mesa, la propuesta original de la UCR quedó relegada a un segundo plano. Esa iniciativa proponía transformar las PASO en un sistema voluntario, en lugar de suspenderlas directamente.
Se espera, no obstante, una negociación ardua. La reforma política, remarcan desde el Gobierno, no se agota en la discusión sobre las primarias sino que incluye otro puntos, como el sistema de boleta única y las propias colectoras, que forman parte del mismo paquete de negociación.