La llegada de Mauricio Macri al Congreso para la inauguración de la Asamblea Legislativa pareció estar dentro del perfecto protocolo.

Sin embargo, el trayecto que el mandatario debió realizar entre el helipuerto de Casa Rosada y el Congreso fue caliente, y no solo por la sensación térmica de 36 grados que agobiaba.

El auto que trasladó al Presidente fue acompañado por miembros de seguridad y Granaderos a caballo, que debieron sortear varios abucheos por parte de agrupaciones sociales que reclamaban por despidos, aumentos de tarifas y recortes, quienes realizaron varias pintas en las calles y veredas del Congreso, donde además esperaba al mandatario una manifestación docente que logró burlar el cordón policial para ubicarse frente al edificio legislativo.