El anuncio que realizó el gobierno nacional, el viernes pasado, sobre el ajuste de tarifas, que va del 10% al 20% para los suministros residenciales de energía eléctrica y gas, fue visto desde las empresas del sector como un avance necesario pero insuficiente.


Luego de más de 10 años de congelamiento en los precios y persistentes subas en los costos, las compañías coinciden en que la medida se trata de un primer paso que abre un sendero de cambio respecto de la política energética. Pero piensan que con esa sola disposición no alcanza para que las deficiencias repunten. Así lo manifestó un grupo de firmas eléctricas consultadas por El Cronista, que también declararon estar expectantes a nuevos anuncios. La noticia es un puntapié inicial para poder empezar a hacer obras pero claramente se necesitan más resoluciones para mejorar el sistema, evaluaron desde una empresa.


Con el análisis coincidieron fuentes de otras de las compañías a las que alcanza el ajuste. El anuncio es bueno desde el punto de vista de que habilita un replanteo y para paliar necesidades de infraestructura, pero no denota un beneficio directo que impacte en la caja de las firmas, dijeron.


La esperanza de nuevos anuncios nace del relevamiento sobre la industria que el viceministro de Economía, Axel Kicillof, encabezó hace tres meses y todavía sigue en curso. En concreto, en el sector especulan con nuevos ajustes o algún tipo de subsidio. En agosto fue el propio Kicillof quien reunió a todas las empresas del sector, les solicitó todo tipo de información sobre su actividad y prometió una revisión sobre el actual clima de regulación que apuntara a un nuevo esquema, que evaluara costos, precios y una rentabilidad razonable. Todavía no se han mostrado resultados sobre el estudio que están realizando desde el Gobierno por eso tenemos confianza en que habrá más medidas al respecto, consideró otra fuente.


Pero la sensación de insuficiencia es percibida también por fuera del sector energético, incluso por las asociaciones de consumidores. En esa línea, Susana Andrada, titular del Centro de Educación al Consumidor (CEC), señaló que las tarifas se tienen que ir adaptando al atraso de más de una década y deben responder a un servicio público que deja mucho que desear.


Consideramos que si bien este es un pequeño adelanto, los recientes ajustes son moderados, reflexionó.


Pero también están los que cuestionan la medida. Un informe de la consultora de Federico Muñoz & Asociados indicó que alarmado por los últimos apagones y el costo de las importaciones de combustibles, el Gobierno apuró un ajuste tarifario inoportuno (pues estamos intentando salir de la recesión y el encarecimiento de la energía tenderá a deprimir la demanda) que de todos modos luce insuficiente para revertir la crisis energética.