El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, este martes se reunieron con el gobernador de La Pampa, Sergio Zillioto, luego de la doble postergación de la reunión originalmente programada para enero.
Según pudo saber El Cronista, el mandatario peronista puso sobre la mesa avanzar sobre los 600 kilómetros de rutas nacionales pasen a la provincia y el reclamo por el acuerdo de la deuda de las cajas jubilatorias, que se enmarca en $400.000 millones, entre otras cuestiones de agenda local.
Los funcionarios se pusieron al hombro la tarea de reunirse con todos los gobernadores que mostraron predisposición al diálogo con el presidente Javier Milei para orquestar alianzas parlamentarias por la reforma laboral, que aterrizará en el recinto la próxima semana.
No obstante, Ziliotto se enmarca dentro de los más críticos del oficialismo y eso se traduce en su posición frente al proyecto. “Se lo planteé recién en la reunión con Adorni y con Santilli, de que habría que ampliar el debate, buscar qué aporten los trabajadores, la CGT lo ha planteado, yo estuve reunido con CAME también, el sector de las pymes tampoco ha sido consultado”, le dijo a la prensa a la salida del encuentro en Balcarce 50.
“Son reformas que son necesarias pero necesitan la participación de todos los actores, si no va a ser una ley que no va a tener asiduos. Siempre hay que plantear que la generación de trabajo no pasa por la modificación de una ley, tiene que ver con las relaciones laborales, con la economía. Esto no soluciona absolutamente nada, menos como está”, rechazó en ese sentido.
El gobernador además es uno de los que se abanderó del reclamo por la baja de la coparticipación que implicaría una reducción del impuesto a las Ganancias, contemplado en el capítulo fiscal del proyecto. Tanto él como las otras provincias díscolas, que a diferencia de La Pampa no tienen diálogo directo con la Nación, se reunirán por ese reclamo este miércoles en el marco de la reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Tal como adelantó este medio, la cumbre de gobernadores prevista para el miércoles aún no está confirmada. Los más cercanos al Gobierno Nacional no asistirán, en función a los intereses del oficialismo de negociar en paralelo con cada provincia y mantener cautela sobre el avance del proyecto.
La estrategia del Ejecutivo apunta a negociar demandas puntuales de cada distrito, como cuestiones relacionadas a la infraestructura; deudas previsionales y transferencias de competencias, a cambio de acompañamiento legislativo, y así evitar una foto conjunta que exponga fisuras internas o consolide un bloque opositor más amplio.
Al cierre de esta nota, todavía no hubo definiciones sobre cómo se llevará adelante la reunión, pero la última versión que deslizaron los gobernadores es que podrían asistir los opositores acérrimos, como el bonaerense Axel Kicillof, el formoseño Gildo Insfrán, el riojano Ricardo Quintela, el fueguino Gustavo Melella y el ex gobernador y todavía jefe político de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y el propio Zillioto.
Si bien reservaron lugar en el CFI, ante el faltado masivo de los mandatarios están evaluando la posibilidad de que se realice finalmente por zoom. Por ahora, las fuentes del organismo aseguraron que la reserva sigue en pie.