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El FMI propuso seis puntos claves que necesita América Latina para aprovechar el contexto internacional y consolidar inversiones a largo plazo. Además, advirtió por el “riesgo político”.

En el marco de las reuniones anuales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se llevan a cabo en Paraguay, el subdirector gerente del FMI, Nigel Clarke, sostuvo que la región tiene condiciones para posicionarse como un socio y proveedor estable y estratégico en materia de minerales críticos y energía.

En este sentido, destacó que la región tiene una de las producciones de electricidad más limpias del mundo, con una amplia participación de las energías renovables, siendo estas el 69% del total producido. También subrayó que se producen en América Latina y el Caribe 9,7 millones de barriles diarios de petróleo, mientras que cuenta con el 47% de la producción global de cobre y la mitad de las reservas globales de litio.

Luis Caputo y Kristalina Georgieva del FMI en Washington DCFuente: Tom BrennerTom Brenner

Ante el nuevo escenario global, de tensiones comerciales entre las potencias, América Latina tiene la posibilidad de captar el valor y volver un proveedor confiable de insumos que deriven en mayores exportaciones, productividad y mejores empleos.

“En las últimas décadas, la producción global se concentró. Esto genera preocupación sobre los puntos de estrangulamiento”, planteó Clarke en su exposición ante los representantes de todos los países de la región.

El temor se centra en los “bienes menos sustituibles” que generan “riesgos más grandes de disrupción”.

Esto es particularmente cierto en el caso de los minerales críticos. “Los tres principales refinadores del mundo tienen el 86% de la capacidad de procesamiento de los minerales críticos”, sumó el funcionario del Fondo.

Es el caso del cobre y el litio, donde las principales refinadoras se ubican en China y tienen capacidad de estrangular la provisión de los mismos, en especial ante escenarios de conflicto como el actual, donde el comercio internacional debe reacomodarse.

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Oportunidades

Clarke destacó puntos claves que le darían a la región la oportunidad de consolidarse como proveedor y reducir las vulnerabilidades en las cadenas de valor. Una de ellas es construir cadenas de valor más resilientes, diversificando proveedores, como el caso de Chile con la energía.

América Latina, confió, tiene la posibilidad de convertirse en un socio confiable al exterior, “especialmente en materiales procesados, no solo crudos”. En el caso de Argentina, las exportaciones de litio se concentran en el carbonato, que es el derivado directo de su extracción.

A pesar de su confianza, lanzó una advertencia. Debe consolidarse un marco político para la inversión: “La inversión requiere de buenas políticas. La incertidumbre política puede ser una fuente significativa de riesgo. Los negocios pueden manejar los riesgos comerciales y tecnológicos, pero la incertidumbre política puede ser una fuente significativa de riesgo”.

Por último, recomendó que, para atraer inversiones a largo plazo, se necesita construir confianza, consolidar una inflación baja y estable, tener finanzas públicas sostenibles e impuestos predecibles, junto a regulaciones transparentes e instituciones creíbles.

“Para maximizar las inversiones a largo plazo, la estabilidad macro, las políticas predecibles y la claridad regulatoria son esenciales”, concluyó el funcionario.