El gobierno de Javier Milei consiguió la semana pasada un triunfo trascendente de cara a la segunda etapa de su gestión. Luego de intensas negociaciones y cambios de última hora, el Senado aprobó el proyecto de modernización laboral. Ahora la norma deberá tratarse en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo confía en tener los apoyos suficientes para conseguir la sanción definitiva.
Tras el Presupuesto 2026 que salió en diciembre último, la reforma laboral es una de las leyes más importantes que el Gobierno aspira a sancionar luego de la Ley Bases aprobada en el 2024. La iniciativa busca modificar algunos artículos clave de la Ley de Contrato de Trabajo que contemplan algunos puntos relevantes para los trabajadores: vacaciones, indemnizaciones, despidos y organización de horas laborales, entre otras cuestiones.
Otras modificaciones abarcan la creación de un Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y medidas vinculadas a los plazos fijos en dólares, los quebrantos impositivos y al sector agroindustrial.
Asimismo, la propuesta establece un reordenamiento del esquema tributario nacional mediante la eliminación de gravámenes internos, con el objetivo de mejorar la competitividad empresarial y fomentar la formalización del empleo. Debido a ello, este recorte de impuestos podría traducirse en un impacto directo en los precios de la economía.
Así lo señaló un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que se concentró en la reducción de tributos internos sobre sectores clave como la telefonía, los seguros y ciertos bienes de consumo.
Alivio fiscal: qué impuestos se eliminan con la reforma laboral y cuáles son los sectores ganadores
En caso de que Diputados de luz verde al proyecto de reforma laboral, los cambios en el régimen impositivo impactarían de la siguiente manera:
Eliminación de impuestos
- Impuesto a las entradas de espectáculos cinematográficos.
- Impuesto a los videogramas grabados.
- Impuesto a los servicios de comunicación audiovisual.
- Impuesto a los objetos suntuarios.
- Impuesto a los vehículos automotores, motos y embarcaciones.
- Impuesto a las embarcaciones y aeronaves de recreo o deportes.
- Impuesto a seguros.
- Impuesto a la telefonía celular y satelital.
Al respecto, IARAF destacó el impacto de la reducción en los impuestos selectivos al consumo, conocidos técnicamente como Impuestos Internos. El informe resalta que la eliminación de alícuotas sobre servicios de telefonía celular, satelital y seguros representan un alivio para aliviar el costo de vida.
Otro eje central de la normativa es la eliminación de las alícuotas sobre objetos suntuarios y bienes de consumo, como embarcaciones, aeronaves y vehículos.
“Como es evidente, esta derogación implica una reducción de carga tributaria efectiva sobre estos bienes y servicios, que debería traducirse en una inmediata retracción de sus precios”, indicó el instituto.
Asimismo, el estudio resalta el impacto de la reducción tributaria en el sector audiovisual, con la propuesta de eliminar el impuesto del 10% sobre las entradas de cine y el gravamen a los videogramas grabados.
Cómo quedaría la estructura impositiva con la sanción de la reforma laboral
Según el documento elaborado por la entidad liderada por Nadin Argañaraz, en Argentina hay 155 tributos, de los cuales doce generan el 94% de la recaudación total (diez son nacionales, uno provincial y uno municipal).
En síntesis, el informe indica que, entre impuestos, tasas y contribuciones, 45 gravámenes dependen de la Nación, 25 de las provincias y 85 de los municipios.
Con la sanción de la reforma laboral, a nivel nacional quedarían 40 tributos diferentes. Con lo cual, en 2026, si el resto de los niveles de Gobierno mantiene la cantidad de tributos, los tributos totales se reducirían de 155 a 150.
No obstante, como la derogación de los tributos vinculados al cine y audiovisual entra en vigor a partir del año 2028, a partir de esa fecha los tributos totales pasarían a ser 147, con un descenso de tributos nacionales de 45 a 37 (una caída proporcional del 18%).