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Las privatizaciones cobraron otra relevancia en el último tiempo. Además de reducir las transferencias que hacía el Tesoro, se volvieron relevantes para la meta central del Gobierno: el superávit fiscal.

En enero, el resultado positivo fue explicado en gran parte por la privatización de las siete hidroeléctricas del Comahue por más de un billón de pesos, que ayudó a mantener el superávit. De descontarse, el superávit financiero habría sido de $65.256 millones en vez del $1,1 billón registrado en el primer mes del año.

Ante una caída de la recaudación constante hace siete meses, que se profundizó en febrero tras marcar una baja de 9,7% real, las empresas listas para venderse ganan interés.

Una de las que pica en punta es Aguas y Saneamiento Argentinos (AySA). La compañía está en el listado de las que saldrán a venderse este mes, aunque desde el Gobierno evitan dar fechas.

Fuente: Cecilia Profetico
Fuente: Cecilia Profetico

La compañía mejoró sus resultados en el último año para recuperar el atractivo para los interesados en quedarse con la empresa que tiene una cartera de clientes de 15 millones de habitantes.

El balance de la compañía suscitó la celebración del ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó el trabajo del titular de la empresa, Alejo Maxit: “Excelente trabajo de Alejo poniendo las cuentas en orden. Próxima escala, privatización”.

En 2025, la empresa alcanzó un superávit neto de $ 237 mil millones y redujo su deuda en un 85%.

Así, la compañía pudo “revertir la tendencia deficitaria y lograr un superávit operativo sostenido por primera vez desde 2007” y revertir un déficit de $1 billón alcanzado en 2023, informaron desde la compañía.

El resultado le permitió además reducir los aportes del Tesoro Nacional para la operación de servicios, que fueron por $ 37.000 millones en 2025, destinados a cubrir gastos de capital. La compañía logró cubrir en 2025 sus gastos operativos y sus inversiones, lo que le generó un ahorro al Tesoro de $1,2 billones.

Las estimaciones no oficiales indican que la compañía saldría a la venta por u$s 500 millones. Los interesados deberán poder probar experiencia en el manejo de servicios públicos (no exclusivamente agua).

Las otras empresas en la mira

AySA no está sola en el listado. Transener se apresta a comenzar la venta de las acciones de la controladora CITELEC en manos de ENARSA, la empresa estatal de energía encargada de las inversiones de infraestructura, el próximo 23 de marzo.

El precio base de la empresa responsable del transporte de alta tensión es de u$s 203 millones. Sobre esa base, los interesados deberán ofertar hasta conseguir la opción más competitiva.

Si bien no se conocen todos los interesados, muchos inversores locales e internacionales ya deslizaron que participarán de la compulsa. Entre ellos, picaron en punta el grupo Edison, de la familia Neuss, y Pampa Energía que también estaría interesada, más otro grupo nacional.

La otra en la mira es Intercargo, la empresa dedicada a la operación de rampas en los aeropuertos del país que mantenía el monopolio hasta que se abrió la competencia en el rubro. El anuncio sobre su venta se esperaba para el viernes pasado. Sin embargo, no hubo novedades desde entonces. La especulación sobre los precios de base para esta empresa rondaba los u$s 50 millones.

El economista Fernando Marul recordó que en los 90 el Estado alcanzó a sumar u$s 32.000 millones por la venta de las empresas públicas, que “a un dólar de hoy serían u$s 70.000 millones”.

Entre las que en ese entonces estaba también la petrolera YPF, que en su privatización explicó ingresos por más de 13.000 millones de euros.

En suma, las tres compañías que deberían avanzar en su liquidación este mes de acuerdo a los planes del Gobierno deberían reportar casi u$s 800 millones, todavía lejos del registro alcanzado en los 90.

Prensa Banco Nación

El listado de privatizaciones dejó fuera varias de las compañías que en un principio el Gobierno quiso vender, como es el caso de YPF, pero también de Aerolíneas Argentinas y el Banco Nación.

La expectativa está puesta en la venta de los trenes de carga, largamente anunciada pero aún sin novedades desde la cartera de Transporte que convocaría a la licitación y define si la venta se hará de manera integrado o no, es decir, si todas las partes de la empresa (vias, material rodante y talleres) se venderán juntos o no.

Los interesados en los trenes de cargas esperan los anuncios ya que se trata de inversiones que en el mediano plazo explicarán el ingreso de u$s 3000 millones, quizás la mayor venta que se pueda registrar en el año.