

A pesar de no haber formalizado ningún reclamo concreto al sector empresario, la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica, que lidera Antonio Caló, el dirigente alentado por la Casa Rosada para suceder a Hugo Moyano al frente de la CGT, aspira a cerrar la negociación salarial en marcha con un incremento mínimo de 25%, varios puntos por encima del techo que el Gobierno pretende imponer a las paritarias del sector privado. La posición de la UOM busca replicar la decisión tomada por los congresos de delegados del gremio en todo el país, donde la consigna común fue la de avanzar en un acuerdo salarial similar al firmado en 2010, cuando el sector metalúrgico pactó un aumento escalonado de 26,5%.
Con esa expectativa de las bases es imposible pensar en un acuerdo por debajo de 25%, afirmó un importante dirigente de la cúpula de la UOM, quien desestimó las versiones periodísticas que en las últimas semanas aseguraron que el gremio se allanaría a firmar un aumento de 20% como pretendería el Gobierno en la apuesta de imponer una referencia al resto de las negociaciones.
La discusión salarial en el sector será retomada hoy durante un encuentro que un grupo de referentes de la UOM, encabezados por el propio Caló, mantendrán con directivos de Adimra en las oficinas de esa cámara industrial en el centro porteño. La reunión será la continuidad de las negociaciones formales iniciadas la semana pasada en el Ministerio de Trabajo y apuntará a la búsqueda de algunas definiciones de cara al nuevo encuentro que las mantendrá el lunes en la cartera laboral.
Desde el entorno de Caló especularon con la posibilidad de que en la reunión de hoy, los empresarios oficialicen su primera oferta de incremento salarial, que rondaría el 15%, muy lejos de la expectativa sindical. Esta vez le propusimos que fueran ellos los que empezaran con la oferta, en lugar de hacer el pedido nosotros. Pero si vienen con un 15% es tremendo, imposible, indicaron en el gremio. En ese sentido, deslizaron la posibilidad de establecer ese porcentaje como aumento inicial y escalonar subas adicionales en el transcurso del año de manera de asegurar un piso del 25% para los más de 250 mil trabajadores de la industria metalúrgica.
Mientras avanza la ronda de negociaciones con las cámaras empresarias de la actividad, Caló y el resto de los referentes de la cúpula del gremio prepara los detalles del congreso nacional de la UOM, que sesionará entre el 11 y 13 de abril en Mar del Plata. Ese encuentro, del que participarán más de 500 delegados de todo el país, intentará fortalecer la posición del sindicato en la paritaria y podría definir alguna medida de fuerza en el caso de que no se logren avances por la suba salarial.
Por otra parte, cerca de Caló rechazaron en forma tajante que el porcentaje salarial que finalmente se termine acordando en la actividad pueda condicionar un eventual apoyo del Gobierno a las aspiraciones del jefe del gremio de disputarle a Moyano la conducción de la central obrera.











