América latina puede ocupar un rol central en la nueva carrera global por los minerales críticos, donde crece la demanda por la electrificación, la inteligencia artificial y la industria militar. La clave está en cómo resolver el cuello de botella. Desarrollar la cadena llevará "billones de dólares y tiempo".
Así lo planteó José Luis Manzano, presidente de Integra Capital, durante un panel junto a Barbara Humpton, CEO de USA Rare Earth, moderado por Steve Clemons, editor de Semafor. El medio organizó un foro de debate económico en la semana de reuniones de la Asamblea del FMI y el Banco Mundial en Washington DC.
“El papel de América Latina es fácil de identificar: está en el upstream”, afirmó Manzano, en referencia a la extracción. “Tenemos recursos no explotados en tierras raras, tenemos los recursos más grandes en litio… Litio, litio, litio”, dijo ante un auditorio colmado en el Conrad de la Avenida New York.
La región combina geología, capital humano y acceso al mercado. “Latinoamérica tiene lo que el hemisferio occidental necesita”, resumió, y planteó que puede convertirse en “un proveedor confiable”. Es una región de paz en un contexto de creciente fragmentación global.
Venezuela vuelve al mapa
En ese mapa, Venezuela aparece como un jugador que podría reinsertarse. “Venezuela ha vuelto”, dijo Manzano, al señalar que el país está saliendo de una etapa de aislamiento.
Además del petróleo y el gas, el empresario destacó el potencial minero: “El tamaño del fenómeno geológico que creó ese petróleo seguramente creó mucha riqueza mineral”. En el país caribeño, aclaró, “las políticas se están construyendo”.
Los límites de la industria
Ante la mayor demanda global, el fundador de Integra Capital planteó que la industria encuentra límites, “cuellos de botella”. “No se trata de dinero, se trata de acceso. Por eso se llaman ‘minerales críticos’. Si no, se llamarían ‘minerales caros’”, planteó Manzano.
Esos limitantes están “en el procesamiento” y planteó que es necesario diversificar proveedores —incluyendo países como Argentina y Brasil— y desarrollar capacidad industrial en Estados Unidos.
Estado e inversión
En ese marco, Humpton explicó que el gobierno ya está involucrado en financiar proyectos para asegurar el suministro. “El gobierno de EE.UU. ha reconocido que hay un problema de seguridad nacional que debe resolverse”, señaló. Y enfatizó que el respaldo público está funcionando como señal para atraer capital privado y acelerar inversiones en toda la cadena.
Así, se planteó la idea de un “patriotismo industrial” con el Estado y el sector privado coordinados para asegurar las capacidades estratégicas.
Manzano advirtió sobre la dimensión del desafío: desarrollar esta industria “tomará billones en términos de dinero y tomará tiempo”, en un proceso que exigirá coordinación política y nuevas capacidades industriales.