El incremento del gasto corriente del Estado, y la presión tributaria en alza para poder financiarlo, tuvo su contracara en las erogaciones de capital. La obra pública fue la variable de ajuste para cerrar cuentas. Hasta octubre, los fondos nacionales destinados a ese apartado subieron 9%, 3 veces menos que el crecimiento que tuvieran en el mismo lapso de 2011, cuando lo hacían al 27%.