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El economista y exdiputado nacional Martín Tetaz lanzó duras definiciones sobre el rumbo de la economía argentina durante una entrevista en Cuentas Claras por El Cronista Stream, la naturaleza del contrato social en el país y los desafíos estructurales que enfrenta la gestión de Javier Milei. Para el exlegislador, la clave de la estabilización reside en un cambio de régimen institucional del que el Gobierno, según su visión, se ha demorado.
Tetaz fue categórico al señalar que la persistencia de la inflación responde a la falta de autonomía de la autoridad monetaria. “Si yo fuera presidente de un banco central independiente, cualquiera que sea, se termina la inflación en la Argentina en 12 meses”, aseguró.
El exdiputado criticó que las decisiones sigan centralizadas en la Casa Rosada o en el Palacio de Hacienda: “Si el presidente de la Nación decide la política monetaria o el ministro de Economía decide la política monetaria, es mala”, sentenció, refiriéndose a los anuncios oficiales sobre el fin de las Leliqs o el manejo de pasivos.
Para Tetaz, no hay espacio para el gradualismo en esta materia. “El cambio de régimen tiene que ser de golpe. Si vos querés eliminar la inflación en Argentina, matarla, lo tenés que hacer de golpe, no hay otra forma”, sostuvo, citando como ejemplos los procesos de 1985 y 1991.
La “metáfora argentina” y el sesgo populista
Al analizar por qué los procesos de transformación suelen fallar, Tetaz apuntó a la idiosincrasia nacional. “El argentino promedio es nacionalista y populista; le encantan los atajos; tiene ilusión monetaria y pasión por los subsidios”, describió.
Utilizando una analogía futbolística, explicó que la urgencia social suele devorarse los proyectos de largo plazo: “Argentina es el país del mundo que más renueva técnicos a lo largo del campeonato. Si la pelota no entra, te rajan. Esa es una metáfora argentina: si la inflación no baja rápido y los salarios no recuperan, la gente empieza a putear a la tribuna”.
A pesar de las críticas, el economista reconoció cambios estructurales que, según él, trascienden a la actual gestión. Sobre el mercado laboral, desvinculó parte de la crisis del modelo de Milei: “La disrupción del empleo es global y no tiene nada que ver con Milei. No hay un problema de desempleo esencialmente porque hay una capacidad de absorción de las plataformas extraordinaria”.
Asimismo, destacó un cambio de mentalidad en las provincias: “Argentina tuvo sesgo antiexportador por 90 años. Eso se está terminando. Todos los gobernadores se están dando cuenta de que no se puede seguir penalizando la generación de divisas porque te quedás sin dólares cada cinco años”.
El problema de fondo: “Preferiría ser Ministro de Educación”
Más allá de los números de la macroeconomía, Tetaz sorprendió al afirmar que su mayor preocupación reside en la formación de capital humano. “El segundo problema que me preocupa en serio, una vez resuelto lo coyuntural, es la educación. Preferiría ser ministro de Educación antes que ser ministro de Economía”, confesó.
Para el otrora diputado, el sistema actual es anacrónico: “El modelo que tenemos es una línea de montaje fordista diseñada hace 200 años para una revolución industrial. Nada tiene que ver con la creación de valor de la economía actual”.
Finalmente, advirtió sobre la “decadencia” del sistema en el país, vinculándolo a un fenómeno de las últimas décadas: “La carrera de formación docente quedó como refugio de salida laboral para chicos de nivel sociocultural muy bajo. En Argentina, el sistema está en decadencia y no es una cuestión coyuntural”, concluyó.