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Desde su creación en julio de 2024, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que preside Federico Sturzenegger se dedica a analizar distintas normas nacionales en busca de simplificar o directamente eliminar trabas burocráticas que, según la gestión actual, afectan la producción y la competencia en la Argentina.
Además del propio Sturzenegger, uno de los funcionarios más relevantes en este sentido es el secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Fariña.
Invitado al programa Pulso Financiero, en El Cronista Stream, este repasó algunos de los casos más llamativos de regulaciones que trató la cartera en el último tiempo y reveló algunos de los planes a futuro de su equipo.
Al repasar el trabajo desde la creación del Ministerio, Fariña sostuvo que “había un montón de barreras” que, “a lo largo de la historia, lo que buscaban era generar barreras para limitar la competencia”: los planes a futuro de Desregulación y las trabas más inéditas encontradas.
Las regulaciones más inéditas que detectó Desregulación
Fariña repasó algunos de los casos que, según describió, evidencian el funcionamiento de normas que operaban como barreras a la competencia. Entre las “tres o cuatro” que destacó, se refirió en primer lugar en el sector textil.
Es que, hasta hace poco tiempo, “cuando uno tenía que importar cualquier producto textil, antes tenía que ir a hacer un ensayo ante un organismo del Estado nacional para que viera la composición del producto”.
En ese sentido, graficó el procedimiento con un ejemplo concreto: “Si vos querías importar una camisa, y vos decías ‘esta camisa es 100% de algodón’, tenías que ir a hacer un ensayo para que realmente el Estado argentino verificara que la etiqueta no mintiera”.
Y explicó el impacto económico: “Era una traba paraarancelaria para generar menos competencia. Si yo quiero importar cinco camisas y una la tengo que destinar a hacer un ensayo, ya es el 20% de mi producción que se pierde, era un destructor de PyMEs”.
El funcionario también mencionó el caso del agro. “Si vos querías exportar un ajo, ese ajo no podía tener menos de un determinado tamaño que definía el SENASA”, afirmó.
Y agregó: “Tenías una empresa que quería exportar sus ajos a Corea y no los podían exportar porque no cumplían la norma”. En esa línea, cuestionó el criterio detrás de la regulación: “Consideraban que conocían mejor al consumidor que el propio consumidor”.
A su vez, sumó otro ejemplo en la industria de pinturas: “Vos para poder vender una pintura tenías que hacer un ensayo ante la Cámara de Pintura que a veces demoraba meses”. Y destacó: “En los últimos diez años que se hicieron nunca encontraron un pigmento no autorizado, y a pesar de eso tenías que ir a hacerlo, lo que generaba un costo innecesario”.
“La misma cámara que lo tenía que hacer nos decía: ‘Esto no tiene sentido, porque, por más que nosotros perdamos el ingreso estamos afectando a nuestros propios integrantes de la cámara porque les estamos generando un costo adicional y así nunca vamos a ser competitivos’”, recordó.
Frente a estos casos, definió el nuevo objetivo del Gobierno: “Nosotros al que estamos buscando beneficiar es al nuevo empresario, al que quiere invertir, al que quiere generar trabajo”.
Los planes a futuro del Ministerio
En cuanto a la agenda de Desregulación, el funcionario anticipó un paquete amplio de reformas. “Estamos trabajando en un proyecto de diferentes sectores productivos”, adelantó.
Según detalló, las iniciativas alcanzan múltiples áreas: “Al mercado de seguros, el sector rural, transporte, diferentes sectores que son muy importantes para nuestro país”. Y explicó el diagnóstico detrás de estas reformas: “Fuimos encontrando barreras normativas que generan costos logísticos muy altos”.
Fariña subrayó además la magnitud del plan: “Tenemos en carpeta más de 70, 80 proyectos y estamos priorizando los que son más relevantes para la actividad productiva”.
Otro eje central es el fortalecimiento de la competencia. “Queremos ver cómo empoderar a la Autoridad de Defensa de la Competencia Nacional y que sea un aliado del productor”, afirmó.
En esta línea, apuntó contra regulaciones locales: “Muchos municipios generan barreras al comercio lo cual es totalmente inconstitucional”.
En paralelo, también mencionó cambios vinculados al acceso al financiamiento. “Para una PyME, acceder al mercado crediticio es muy difícil. Es tanta la cantidad de burocracia que es casi imposible”, indicó. Por eso, adelantó que trabajan en “instrumentos financieros más atados a la realidad”.
Finalmente, Fariña vinculó estas iniciativas con una transformación más amplia del Estado: “Es parte también del trabajo, ya llevamos 65.000 empleados públicos reduciendo dentro del Estado Nacional y tenemos mucho más para hacer”.