El año pasado, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cerró 2025 con su primera emisión internacional de deuda en casi 10 años: a mediados de noviembre, la gestión a cargo de Jorge Macri emitió en Wall Street un bono por u$s 600 millones con una tasa de cupón de 7,8%, “una de las más bajas de la historia”, según destacaron en su momento.
De esta forma, el gobierno porteño volvió a posicionarse en los mercados internacionales de deuda como parte de una estrategia clave de crecimiento, con el foco puesto en infraestructura.
Respecto a esto profundizó este lunes el ministro de Hacienda y Finanzas de CABA, Gustavo Arengo Piragine, en diálogo con Pulso Financiero en El Cronista Stream.
“Para nosotros es sumamente importante la reputación y seguir con los números ordenados”, señaló el funcionario en este sentido. Además, destacó que el acceso al financiamiento externo es hoy una condición central para encarar obras de gran escala.
Es que, según el ministro, la reapertura del financiamiento está directamente vinculada con la posibilidad de ejecutar obra pública. “Para nosotros en esto siempre es importante ser lo más amistoso posible con el mercado, porque son los que después te van a financiar las grandes obras de infraestructura”, afirmó.
En esta línea, Arengo Piragine agregó que, gracias a su “buena conducta fiscal”, CABA logró cerró una buena tasa en comparación con otras jurisdicciones que también emitieron deuda en 2025: “Nosotros no hemos incumplido nunca nuestra deuda, sobre todo en el 2020, que hubo mucha reestructuración”.
Subte y obra pública: financiamiento, magnitud y proyectos en marcha
Tal como señaló Gustavo Arengo Piragine, para CABA el vínculo con el mercado cobra especial relevancia en los proyectos de transporte, donde las necesidades de inversión son más elevadas. El caso más emblemático es el de la futura Línea F de subte, una obra estimada en u$s 1350 millones.
“Es una obra monumental, y hace más de 20 años no se anunciaban nuevas líneas de subte en la Ciudad de Buenos Aires”, afirmó Arengo Piragine.
Frente a esto, el funcionario advirtió que la magnitud del proyecto obliga a una planificación financiera precisa: “Son u$s 1350 millones. Comparados con la deuda de la Ciudad, que son u$s 1800 millones, es una obra ambiciosa”.
En ese marco, insistió en que el acceso al crédito es determinante: “Es importante contar con ese financiamiento”, sostuvo, y agregó que la iniciativa ya avanzó en su proceso licitatorio y fue enviada a la Legislatura para su tratamiento.
La complejidad de este tipo de proyectos también explica, según el ministro, la escasa expansión histórica de la red: “Por eso siempre se habla mucho de nuevas líneas de subte, pero en términos de financiamiento es bastante complejo… no es tan fácil salir a anunciar y construir líneas de subte”.
En paralelo, la Ciudad también avanza con la modernización de la red existente. Uno de los principales proyectos es la renovación total de la Línea B, que implicará la incorporación de nuevas formaciones tras la compra adjudicada a una empresa china. “El año que viene van a estar empezando a ingresar los vagones de la Línea B”, indicó.
Además, se están incorporando trenes en las líneas A y C, en un proceso que también cuenta con financiamiento estructurado y, en algunos casos, con garantía soberana. “Venimos trabajando con el Gobierno Nacional para la recompra de todos los vagones de la Línea B”, explicó.
Más allá del subte, el plan de obra pública abarca múltiples frentes. Entre ellos, el ministro destacó el paso bajo nivel de Pampa —iniciado en febrero—, el Puente de la Innovación frente a Ciudad Universitaria, y la transformación de la Autopista Illia, cuya finalización está prevista para el próximo año.
También avanzan obras viales y de transporte como la expansión de carriles exclusivos para colectivos, intervenciones en la Autopista 25 de Mayo y nuevos pasos bajo nivel en la traza del ferrocarril Sarmiento.
En paralelo, continúan proyectos de mayor escala como la construcción de la cárcel de Marcos Paz —que permitirá trasladar el penal de Devoto— y la renovación integral del Autódromo, con vistas a albergar eventos internacionales como el MotoGP a partir de 2027.