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En el marco de un nuevo almuerzo semanal en el Rotary Club de Buenos Aires, el exministro de Economía y expresidente del Banco Central (BCRA), Alfonso Prat-Gay, criticó algunos lineamientos del plan económico del gobierno de Javier Milei.

Durante su disertación, el economista e integrante de Prestige Auto aseguró que aún es incierto el destino de la transición económica argentina. “Hay pocas dudas de que murió lo viejo. El problema es que todavía no sabemos si nació lo nuevo. Y eso genera mucha incertidumbre. Estamos en un momento de cambio, que todavía no sabemos qué es”, señaló.

No fue su única observación. Mencionó que los países no se reconstituyen “si la energía que los moviliza es el pánico”, en referencia a lo ocurrido en las elecciones legislativas de octubre de 2025. En ese sentido, advirtió: “Necesitamos un modelo económico que vuelva a generar esperanza. No hay ningún programa que enamore si no genera empleo, más producción y exportación”.

En un escenario en el que hay sectores “ganadores”minería, agro e intermediación financiera, los menos intensivos en mano de obra— y “perdedores” —industria, comercio y construcción—, Prat-Gay sostuvo que “si el resultado del programa económico es que la micro está mal, entonces está mal el programa”.

Por otro lado, el exfuncionario del gobierno de Mauricio Macri identificó dos paradojas en la hoja de ruta del Ejecutivo: la cuenta pendiente del acceso al mercado internacional de crédito y la falta de confianza en el peso.

“Es paradójico que un gobierno libertario, que cumplió con todo el decálogo de lo que le hubiese pedido Wall Street —ajuste fiscal y privatizaciones—, aún no haya logrado acceder al mercado internacional de deuda”, apuntó. El problema, según describió, es que Argentina enfrenta vencimientos muy elevados —u$s 12.000 millones entre abril y diciembre de este año, según la consultora Analytica— y no contar con financiamiento “implica pagar la deuda en efectivo”.

La segunda paradoja es la desconfianza de los ciudadanos hacia la moneda local. “No vemos una remonetización de la economía. Si no hay un aumento de la demanda de dinero, no hay aumento del crédito y no hay aumento de la actividad económica”, remarcó.

Prat-Gay dijo que Argentina necesita "un modelo económico que vuelva a generar esperanza" (Fuente: Rotary Club)

En este contexto, Prat-Gay consideró que la falta de acceso al crédito, combinada con reservas negativas y un déficit de cuenta corriente, dificulta el financiamiento de los vencimientos de deuda.

Para el economista, el Gobierno debe responder una pregunta clave: “¿Qué pasa que los argentinos no terminan de confiar en el peso y qué pasa que los acreedores externos no terminan de confiar en el programa?”.

Prat-Gay fue el ministro encargado de “reabrir” Wall Street para la Argentina. En 2016, la administración de Mauricio Macri estaba impedida de tomar dinero internacional por juicios que habían entablado —y ganado— los llamados fondos “buitres”, ahora renombrados como “fondos de inversión especulativos”.

Ese juicio estaba en Nueva York y era por un default argentino de su deuda soberana. La gestión anterior, de Cristina Fernández de Kirchner, se negaba a pagarle a los acreedores que pleitearon y ganaron. Prat-Gay logró una reducción del 25% en el pago de los intereses, llegó a un entendimiento y luego consiguió dinero en Wall Street. ¿Su secretario de Finanzas? Luis Caputo, actual ministro de Economía.

Por qué el Gobierno subestimó la inflación y la comparación con la gestión de Macri

En materia inflacionaria, el economista se mostró crítico y comparó los resultados de la gestión de Milei con los de la administración de Macri.

Al analizar un punto de partida cercano a los 30 meses, señaló que en aquel entonces el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaba en el 1,5% mensual, mientras que en la actualidad la cifra ronda el 3%.

“El Gobierno subestimó la inercia inflacionaria en un país de alta inflación y sigue sin interpretarlo bien. No solo hay que mirar el equilibrio fiscal y la emisión cero. También se intentó esto con el gobierno de Macri y no funcionó”, planteó.

¿Por qué no tuvo éxito? Desde su perspectiva, Cambiemos llevó adelante un shock fiscal que no fue acompañado de manera coherente desde el punto de vista monetario y cambiario: “Si es shock en lo fiscal, debería ser shock en lo monetario, y viceversa”.

Una advertencia para 2027

Sobre las reformas estructurales, Prat-Gay fue contundente: el Ejecutivo debe cambiar su estrategia de largo plazo, priorizando el diálogo y el consenso con los distintos actores políticos.

En cuanto a la transición que encabeza la actual administración, afirmó que el desenlace dependerá de las decisiones de los próximos meses.

“En el año y medio que queda tiene que resolver algunos de estos problemas: recuperar el acceso al crédito, tener un programa económico que enamore, que genere crecimiento, que elimine las diferencias que existen hoy entre el conurbano y el resto del país. Si el Gobierno no se concentra en lo que falta, esta distinción —entre lo viejo y lo nuevo— puede empezar a empañarse”, concluyó.