El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur se aplicará provisionalmente a partir del 1° de mayo, anunció la Comisión Europea este lunes.
La decisión fue comunicada por la Comisión Europea, que destacó que la medida facilitará la eliminación inmediata de varios aranceles entre ambos bloques.
El Parlamento Europeo pidió en enero que la Justicia revisara la legalidad del acuerdo de libre comercio entre el bloque europeo y el Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Mientas se espera que la Corte de Justicia de la UE emita una decisión, plazo estimado en un año y medio, la Comisión optó por una aplicación provisional del acuerdo.
“La aplicación provisional facilitará la supresión inmediata de algunos aranceles“, destacó la Comisión Europea.
Según la Comisión Europea, la aplicación provisional será válida para los países que hayan completado sus procedimientos de ratificación y lo hayan notificado antes de fin de marzo.
Qué ventajas tendrá la Argentina
El acuerdo entre el Mercosur y la UE facilitará el comercio entre ambas regiones y atraerá inversiones, a partir de la mejora del marco regulatorio derivada de la baja de aranceles. En ese marco, la inversión extranjera se dirigirá primordialmente hacia los mercados en los que el comercio internacional tiene mayor relevancia.
En particular, la Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur por un valor aproximado de u$s 61.000 millones. Además, otorgará acceso preferencial a otro 7,5%, equivalente a u$s 4700 millones, lo que beneficiará a casi la totalidad de las ventas del bloque.
Desde el punto de vista macroeconómico, se espera que las exportaciones argentinas hacia la Unión Europea crecerán alrededor de un 76% en los primeros cinco años de vigencia del acuerdo y hasta un 122% en un horizonte de diez años.
Las exportaciones, según la estimación oficial, pasarán de casi u$s 8641 millones en 2025 a u$s 15.166 millones en un plazo de cinco años y a u$s 19.165 millones en diez años.
El fuerte dinamismo de sectores como la energía y la minería -en particular los proyectos vinculados al litio, el cobre y los hidrocarburos- será el principal motor de este crecimiento en términos de valor productivo.