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El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió este martes en Bangkok con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y se fue con elogios pero sin la aprobación de la tercera revisión del acuerdo. Caputo destacó en X que Georgieva “fue muy elogiosa de la disciplina fiscal”. Al mismo tiempo reconoció que los equipos técnicos seguirán trabajando sin una fecha de cierre. Mientras tanto, sigue pendiente el desembolso pendiente de unos u$s 900 millones.

Cuánto dinero está en juego

La cifra que maneja el Gobierno ronda los u$s 900 millones. El giro forma parte del programa por u$s 20.000 millones firmado en abril de 2025.

Para dimensionar el monto, el Gobierno le pagó al FMI u$s 803 millones el 25 de septiembre y todavía enfrenta vencimientos por unos u$s 850 millones en noviembre y cerca de u$s 340 millones en diciembre.

El Gobierno le pagó al FMI u$s 803 millones el 25 de septiembre y todavía enfrenta vencimientos por unos u$s 850 millones en noviembre y cerca de u$s 340 millones en diciembre. Skorzewiak/Shutterstock

Para que los fondos lleguen se necesita primero un acuerdo técnico entre el staff del Fondo y el Gobierno. Después, el Directorio Ejecutivo debe aprobar la revisión.

Qué metas pesan más

La misión técnica, encabezada por Joyce Wong, estuvo en Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre. Evaluó el desempeño del programa con foco en dos frentes, el resultado fiscal y la acumulación de reservas.

En lo fiscal está el asunto, ya que entre enero y junio el superávit primario fue de $ 6,29 billones, por debajo de los $ 6,86 billones que fijaba la meta, una diferencia de unos $ 574.000 millones. En términos del PBI, el resultado fue de 0,6%, frente a una meta semestral de 0,7%. Para el año, el programa establece un superávit primario de 1,4% del PBI y el propio Gobierno proyecta 1,3%.

Por eso el Gobierno necesita un waiver, es decir, una dispensa que concede el Directorio cuando no se cumple un criterio cuantitativo del programa. No sería la primera. Según reportes periodísticos, ya hubo dispensas en la primera y en la segunda revisión.

En reservas, el panorama es más favorable, porque el Banco Central compró más de u$s 14.200 millones frente a una meta anual de u$s 10.000 millones, y las reservas netas alcanzarían unos u$s 9.000 millones, por encima del objetivo de u$s 8.000 millones previsto para 2026. Además, en la revisión de mayo el Fondo ya había reducido en u$s 11.800 millones la meta de reservas para el 30 de junio.

Sobre cuál de las dos metas pesa más, hay señales de ambos lados. El 10 de septiembre, la vocera del Fondo, Julie Kozack, ubicó entre las prioridades para la Argentina seguir acumulando reservas, reducir los riesgos de financiamiento y preservar el ancla fiscal.

Caputo destacó en X que Georgieva “fue muy elogiosa de la disciplina fiscal”.

Del lado del Gobierno, el vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que lo más importante es cómo Argentina acumula reservas y que, ante un incumplimiento, se pedirá “un waiver”. Georgieva, por su parte, puso el acento en lo fiscal. También indicó que el Fondo da la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos, “anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits”.

El resultado final va a depender de la evaluación del resto de los compromisos del programa, incluidos los de reservas internacionales y política macroeconómica.

El telón de fondo económico

La reunión se dio horas después de que el Fondo recortara sus proyecciones para la Argentina. Ahora espera que el PBI crezca 2,1% este año, contra 3,5% en la estimación previa, y que la inflación cierre diciembre en 32,5%. Para 2027 proyecta un crecimiento de 3,5%.

La subdirectora del Departamento de Estudios, Petya Koeva Brooks, atribuyó el recorte a la menor actividad hasta el tercer trimestre, a una demanda interna más débil y a condiciones financieras internas todavía restrictivas. El organismo espera que el crecimiento comience a recuperarse en el último trimestre del año. La proyección de actividad no es una meta del programa, pero marca el contexto en el que el Fondo evalúa los números del acuerdo.

En estos momentos. Caputo se encuentra en Tailandia con el viceministro José Luis Daza y con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y suma reuniones con el Banco Mundial y el BID. Las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial se extienden hasta el 18 de octubre. Georgieva dijo que los equipos trabajan “estrechamente” para finalizar las discusiones, pero ni el Gobierno ni el Fondo precisaron cuándo se cerraría el acuerdo técnico.