El ministro de Economía, Luis Caputo, reclamó que los empresarios no festejaron una baja del 85% de las cargas patronales. Las cámaras sostienen que apoyaron la reforma, pero esperan crecimiento para ver más puestos de trabajo.
Caputo cruzó a las cámaras empresarias, con las que el Gobierno ya mantiene tensiones claras. En la reforma laboral se incluía la eliminación de los pagos obligatorios a las entidades empresariales, artículo que finalmente fue limitado a sólo fijar un tope máximo de 0,5% de la masa salarial.
Después de este ida y vuelta, el ministro plasmó en sus redes sociales: “Les bajamos las cargas patronales un 85% para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!”.
Baja de costos
La apreciación de Caputo se desprende de las estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sobre las bajas de contribuciones plasmadas en el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL).
La rebaja de impuestos a la que hace referencia el ministro es el recorte en los conceptos que aportan al Sistema Previsional Integrado Argentino (SIPA), que suma por aportes a las jubilaciones, asignaciones familiares y fondo de empleo. Estos segmentos pasan de aportar un 15,5% del sueldo bruto a un 2%. Allí se refleja el recorte del 85% que menciona Caputo.
Mientras tanto, los aportes al PAMI pasan del 1,5% al 3% según IARAF, y los aportes a obras sociales y ART se mantienen en 6% y 4% respectivamente.
Sin embargo, las contribuciones totales de un empleador por un nuevo empleado pasan del 27% al 15% por dos años desde que se realice la contratación del nuevo trabajador. El recorte en este segmento es de un 40%. Al no verse modificadas en ningún sentido las contribuciones a cargo del empleado, que se mantienen en 17% sobre el salario bruto, la carga tributaria laboral total pasa de 44% a 32%, una baja de 12 puntos porcentuales del salario bruto del empleado,
Empresarios
El reclamo no hizo mella en el empresariado, que ratificó en varias oportunidades el apoyo a la reforma en su conjunto. “Puede ser que las cámaras no hayan festejado especialmente esos artículos, pero la realidad es que desde el G6 apoyamos desde el primer momento”, dijo Gustavo Weiss a El Cronista.
El Grupo de los 6 estuvo representado en el Concejo de Mayo, órgano que participó en la redacción del proyecto, por el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappalini. Luego de que se consiguiera la media sanción en el Senado, la central de la industria destacó la baja del costo no salarial y la reducción para los nuevos contratos en particular.
Weiss agregó que “hay expectativas de que se formalice algo de la informalidad con este mecanismo. Veremos en el tiempo en qué volumen, algo de expectativa hay en eso. Esto ayuda. Cuando haya crecimiento económico y se genere empleo, esto ayuda a tomar empleo formal”.
La Cámara de Comercio (CAC) no se pronunció sobre la media sanción, pero ante la consulta de El Cronista, el presidente de la entidad, Mario Grinman, se mostró confiado en que el proyecto favorecerá la formalización así como la creación de nuevos puestos de trabajo, pero agregó: “Ahora bien, debemos tener en cuenta que para lograr que el empleo privado registrado aumente de forma significativa y sostenida en el tiempo no basta con una ley. Me refiero a que una modernización normativa como la que se está tratando en el Congreso es ciertamente indispensable y por demás bienvenida, pero debe ser complementada con un entorno económico adecuado. Felizmente en los últimos años Argentina ha tenido progresos enormes en este sentido, en materia monetaria y fiscal. Confío en que la conjunción entre una macroeconomía saneada y esta actualización de la legislación permitirá importantes progresos en el mercado laboral, con sus consecuentes beneficios económicos y sociales”.