El Gobierno proyecta que este año conseguirá unos u$s 2000 millones a partir de la venta de empresas públicas y otros activos en manos del Estado. Con el pasar del tiempo, algunas se convirtieron en menos atractivas por distintos factores, mientras otras se posicionan como más competitivas.
Entre las más atractivas, se destacan las de servicios públicos, salvo una excepción.
El ranking de las más competitivas lo lideran AySA, Metrogas y Transener, incluso a pesar de que también les rigen hoy criterios de regulación tarifaria.
La más acelerada es la venta de la participación estatal en Citelec, controladora de Transener, la responsable del 85% de la red de alta tensión eléctrica. La empresa se ofrece con un precio base de u$s 206 millones, a pesar de registrar utilidades anuales superiores a los u$s 200 millones.
El proceso ya fue iniciado y tuvo al menos tres interesados concretos que hicieron sus ofertas. Este mes terminó la presentación de las ofertas y desde entonces corren tres meses para el análisis de las ofertas, por lo que se espera que haya definiciones hacia mitad de año.
Los tres postulantes son Genneia, junto con el grupoEdison-que viene de ganar varias concesiones hidroeléctricas en el Comahue-. De triunfar este postulante, cada una de las dos empresas gestionará separadamente sus acciones, según trascendió. También participan Central Puerto y Edenor.
En el caso de AySA, la empresa mejoró su balance pero todavía espera su salida al mercado. En 2025, la empresa alcanzó un superávit neto de $ 237 mil millones y redujo su deuda en un 85%.
Si bien no se oficializa aún la convocatoria para la presentación de ofertas, quienes están al tanto de los avances confían que se hará entre la próxima semana y la primera quincena de mayo.
La proveedora de agua con una cartera de 11 millones de clientes se estima que saldrá a ofertarse con un precio base de u$s 500 millones para el 51% del paquete accionario, mientras que el resto se dividirá en un 39% a oferta pública y un 10% en manos de los trabajadores.
Una vez que se presenten las ofertas, se contabilizan tres meses para el análisis de las mismas. Allí no solo se analizará la oferta económica, sino también si las empresas cumplen las condiciones necesarias, como por ejemplo tener antecedentes como prestadoras de servicios públicos.
Por su parte, se postergó nuevamente la convocatoria para la venta de los trenes de carga por los cuales el Gobierno proyecta un precio base de u$s 800 millones. El llamado a licitación, que se esperaba para fines de este mes, se prorrogó para la primera quincena de mayo. La convocatoria ya está en manos de la Secretaría Legal y Técnica y del Ministerio de Economía.
Los cuatro principales interesados, entre los que hay un grupo multinacional, un consorcio agroexportador y dos constructoras, deberán esperar también tres meses más desde el llamado para conocer la resolución.
Cierran la lista de mayor atractivo las rutas, las de mayor celeridad. La semana pasada se realizó la apertura de sobras de las ofertas económicas para la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones, en la que se incluyeron 1900 kilómetros con algunos accesos clave, como la autopista Ricchieri y la Ruta Nacional 5.
La primera suscitó polémicas con la administradora de la provincia de Buenos Aires, AUBASA. El Gobierno nacional excluyó a la empresa provincial por presuntamente no acreditar capacidad para ejecutar las obras de manera directa y presentar un mayor endeudamiento al permitido en los pliegos. La empresa rechazó estos argumentos y denunció que el Gobierno filtró su oferta económica. Además, anticipó que irá a la justicia para apelar la decisión.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que se agregarán a los 9000 kilómetros a concesionar otros 12.000 kilómetros para obras de mantenimiento o ampliación, por lo que espera que esto dinamice a un sector rezagado como el de la construcción.
Por el lado de las menos atractivas, compiten Intercargo y Nucleoeléctrica. La primera perdió atractivo a raíz de la ampliación de la competencia en las operaciones de rampa en los aeropuertos. En un principio se especulaba que saliera a la venta a un valor superior a los u$s 100 millones, monto que luego se recortó a u$s 60 millones. Finalmente y luego de una evaluación del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), el precio base con el que se ofrece es de u$s 45 millones.
La presentación de ofertas vence el 7 de mayo y los sobres se abrirán ese mismo día, por lo que se espera que sea la que se adjudique con mayor celeridad.
Esta semana el Gobierno dio marcha atrás con la desestatización de las importaciones de gas natural licuado. Si bien era una de las privatizaciones más aceleradas y que tenía intereses abiertamente declarados, la suba del precio internacional del gas se enfrentó con la regulación de las tarifas en el mercado interno, lo que tiró para atrás la transferencia a los privados. La explicación del oficialismo se centró en evitar un impacto en precios para los consumidores de la volatilidad internacional.
Por último, Nucleoeléctrica, empresa que gestiona las centrales nucleares Atucha I, II y Embalse, presenta los mayores desafíos, en gran parte por la complejidad que reviste la valuación del 44% que se venderá de la compañía, pero también por las polémicas en las que se vio involucrada el año pasado que motivaron la salida de la empresa del asesor presidencial Demian Reidel.