La Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina – Centro de Exportadores de Cereales (CIARA–CEC), la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas fijaron su posición institucional sobre el avance de la licitación de la vía navegable troncal de la Hidrovía Paraguay–Paraná.
Las entidades señalaron que “la Vía Navegable Troncal constituye una infraestructura estratégica para el desarrollo productivo del país, por donde se canaliza la mayor parte del comercio exterior argentino”. En ese sentido, remarcaron que “su adecuado funcionamiento impacta de manera directa en la competitividad sistémica, los costos logísticos y la inserción internacional de la Argentina”
En un comunicado, recordó que “durante el año 2025 se desarrolló un proceso de trabajo técnico y participativo a través de mesas convocadas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) con representación del sector público y privado, y convocatoria formal de consulta de pliegos”, instancias que permitieron “abordar aspectos vinculados a las condiciones técnicas, ambientales, económicas y regulatorias del nuevo esquema concesional”.
Asimismo, las entidades destacaron “el acompañamiento técnico de la UNCTAD de Naciones Unidas que aportó estándares y buenas prácticas internacionales para la confección de los pliegos de licitación”. También resaltaron “el inicio del proceso de conformación del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal”, al considerar que “la institucionalización de un ámbito de seguimiento y control, con participación técnica y representación plural, debe asegurar transparencia, monitoreo permanente y diálogo público-privado en la etapa que se abre”.
Subrayaron que “el próximo 27 de febrero vence el plazo para la presentación de propuestas en el marco de la licitación en curso”, una fecha que “marca el inicio de una nueva etapa crucial para la logística del comercio exterior argentino”, y reafirmaron su disposición a “seguir colaborando activamente para que este proceso concluya exitosamente y siente las bases de una nueva etapa de crecimiento y competitividad para el comercio exterior nacional”
En la última licitación, el Gobierno decidió dar de baja/suspender el proceso porque terminó con un único oferente: “sobre un total de 11 posibles interesados, solo uno presentó una oferta”, según informó. El Poder Ejecutivo consideró “llamativo” que la única propuesta fuera de DEME, una empresa que “venía objetando el proceso”, y que en paralelo se mencionaron múltiples impugnaciones durante el trámite, que serían revisadas/investigadas por organismos como la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) y la Justicia.
El freno a la licitación quedó asociado a cuestionamientos y controversias sobre el proceso y los pliegos. Tras la suspensión, el Gobierno retomó el camino hacia una nueva licitación con instancias de diálogo (mesas con provincias, usuarios y privados) para ajustar el esquema. .