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El acuerdo paritario en el sector aceitero parece no llegar y las reuniones realizadas durante esta semana siguieron sin arrojar resultados positivos. Desde una de las entidades obreras que participan de las negociaciones confirmaron que el diálogo continuará el lunes 29 de junio a las 13.30.

El pedido de cuarto intermedio lo hizo, ante la imposibilidad de conseguir un acuerdo, la Secretaría de Trabajo de la Nación, que solicitó a las partes “mantener la paz social” hasta el nuevo encuentro.

No se trata de una negociación fácil. A la mesa del secretario Julio Cordero se sientan la cámara de empresas que conforma un eslabón esencial del complejo agroexportador y un sindicato que ya ha demostrado su poder negociador en anteriores ocasiones, conscientes del favorable saldo económico de la industria.

El estado de situación

El diálogo entre la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), y los sindicatos aceiteros está en punto muerto, pero ya había arrancado de la peor manera, con acusaciones cruzadas que hablaban de “provocaciones”.

Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo habían denunciado que las patronales les ofrecieron “15 mil pesos de aumento para mayo en la negociación colectiva aceitera”.

“Se trata de un acto de profunda mala fe y, por sobre todo, una absoluta provocación para las y los trabajadores aceiteros del país”, señalaron los gremios.

Desde las cámaras afirman que su propuesta “contempla ajustes todos los meses según el Índice de Precios al Consumidor del INDEC, para que nadie pierda poder adquisitivo en todo el año” y aclararon que los salarios se actualizaron casi 14% desde enero".

“Si los sindicatos obligan a ir a un paro, cada día cada trabajador tendrá 150 mil pesos menos para llevar a su casa. Ahí todos perdemos”

Cámaras aceiteras

Cuánto piden los sindicatos

Las organizaciones afirman que sus reclamos se fundamentan en “el derecho a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo”.

En ese sentido, afirman que, para ello el salario debe asegurar a los trabajadores en su jornada legal de trabajo la satisfacción de las 9 necesidades allí contempladas: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.

Según ese cálculo, para el mes de mayo de 2026 el valor del Salario Mínimo Vital y Móvil es de $ 2.802.754. Se trata de un aumento que las patronales podrían pagar con el 0,1% de la facturación anual. No el 1%, una décima del 1%: Con un peso de cada mil que facturan pagan el aumento”, señalaron los gremios aceiteros.

Es decir, el peón aceitero, el puesto más bajo del escalafón, pasaría de cobrar 2,3 millones a 2,8. El salario promedio ponderado de la actividad ronda los 4,8 millones de pesos mensuales.

El fantasma del Paro

Las medidas de fuerza se encuentran entre las herramientas de presión por parte del sindicato.

Por ahora, las comunicaciones de los gremios hablan del “esfuerzo permanente de directivos y paritarios para alcanzar un acuerdo salarial que esté a la altura de las necesidades de cada una de las familias aceiteras”.

Desde la patronal dijeron que “es clave que la comunidad aceitera les solicite a los líderes sindicales que acepten la propuesta salarial de la industria, para que todos podamos seguir trabajando con normalidad. El camino del paro nacional no le sirve a nadie”, y luego añadieron: “Si los sindicatos obligan a ir a un paro, cada día, cada trabajador tendrá 150 mil pesos menos para llevar a su casa. Ahí todos perdemos”.

Un cese de actividades genera preocupación en el sector, pero también es un problema para las cuentas nacionales, ya que podría afectar la industrialización de granos, la actividad de los puertos y el ritmo de los embarques al exterior.

La negociación se da, además, sobre el cierre de la cosecha gruesa, pero mientras se mantiene alto el trabajo en los puertos.