El principal riesgo para el círculo rojo político y económico que se reunirá la próxima semana en Davos, Suiza, escaló rápido en la lista de preocupaciones del último año. Se trata de la “confrontación geoeconómica” que subió 8 puestos en el ranking de temas que más inquietan en los últimos dos años.
Así lo señala el informe anual del World Economic Forum (WEF), que detalla que el avance de los conflictos prolongados y el riesgo de corte de las cadenas de suministro inquietan a la élite del mundo de negocios.
La preocupación general sobre el futuro de la economía aumenta a la par. El riesgo de desaceleración como el de inflación escalan ocho puestos con respecto al año anterior.
Shocks, deuda, burbujas y la economía “K” que preocupa en Davos
Esto se explica por las “crecientes rivalidades y conflictos prolongados, la confrontación amenaza a las cadenas de suministro y a la estabilidad económica mundial en general”, pero también por la “capacidad de cooperación necesaria para hacer frente a los shocks económicos“.
El 68% de los encuestados prevé un “orden multipolar o fragmentado” para los próximos diez años, cuatro puntos más que el año pasado.
Los riesgos de desaceleración económica e inflación escalan ocho puestos, mientras que escala la preocupación por el aumento de la deuda y las posibles burbujas de activos que, en un contexto de tensiones geopolíticas, podría desencadenar una nueva etapa de volatilidad. “En la base de estas interconexiones está la preocupación por las presiones sobre el costo de vida y el afianzamiento de las economías en forma de K”, explicita el informe.
En la encuesta que presentó el Foro Económico Mundial, la mitad de los encuestados anticipan un mundo turbulento o problemático para los próximos dos años. Son 14 puntos porcentuales más que el año anterior. Otro 40% prevé que el panorama a dos años sea, como mínimo, inestable, mientras que el 9% opina que será estable y un 1% considera que será apacible.
De cara a los próximos 10 años, el pesimismo aumenta: el 57% prevé un mundo turbulento o problemático, un 32% anticipa inestabilidad, un 10% estabilidad y el 1% considera que el panorama será apacible.
Ese pesimismo se explica al ver los riesgos enumerados. En el corto plazo -un período de dos años-, los principales son la confrontación geoeconómica, la información falsa y desinformación, la polarización social, los fenómenos meteorológicos extremos, los conflictos armados entre Estados, la inseguridad cibernética, la desigualdad y el deterioro de los derechos humanos y libertades civiles, junto con la contaminación y las migraciones o desplazamientos involuntarios.
Así, dos de los principales riesgos son geopolíticos, otros dos medioambientales, dos más tecnológicos, pero las principales consecuencias son sociales, que marcan cuatro de los diez puntos definidos por los encuestados.
En el largo plazo -a diez años-, crecen los riesgos ambientales. El primero es el de los fenómenos meteorológicos extremos, seguido del colapso del ecosistema y la pérdida de biodiversidad. En tercer lugar figura el cambio crítico de los sistemas terrestres.
La desinformación y las consecuencias adversas de la IA ocupan los siguientes lugares. Y la escasez de recursos naturales se suma a la lista, seguida de la desigualdad, la inseguridad cibernética, la polarización social y la contaminación.
Cinco de los 10 problemas citados están vinculados con el medioambiente, en un contexto donde líderes mundiales plantean discursos que niegan los efectos adversos del cambio climático.
IA, mercado de trabajo y efectos sociales
La información falsa y la desinformación ocupa el segundo puesto en el panorama a dos años, mientras que la inseguridad cibernética se sitúa en el sexto. El riesgo de consecuencias adversas de la IA acelera a fondo. Esto “demuestra la inquietud por las repercusiones para los mercados de trabajo, las sociedades y la seguridad”.
La polarización social se sitúa en el cuarto puesto para 2026 y en el tercero para 2028. La desigualdad ocupa el séptimo puesto en el horizonte a dos años y a 10 años. Los encuestados también señalan la desigualdad como el riesgo más interconectado por segundo año consecutivo, que además agrava otros riesgos al reducirse la movilidad social.
En el horizonte a 10 años, los problemas medioambientales siguen siendo los más graves y tres cuartas partes de los encuestados prevén un panorama turbulento o problemático, el más negativo en todas las categorías.
En la presentación del Foro que tendrá lugar en Davos entre el 19 y 23 de este mes y en el que participará el presidente Javier Milei, todas las miradas estarán puestas en Donald Trump, dos exponentes de los discursos que minimizan o niegan los efectos climáticos. El informe de Riesgos Globales funciona según el WEF como un sistema de alerta temprana para la reunión que busca generar “diálogo” según reconoció el presidente y CEO del Foro, Borge Brende.