Con el boom de la minería y la expansión de Vaca Muerta, la urgencia por transportar insumos y producción no da tregua. Sin embargo, la logística choca contra un cuello de botella que ya no es solo de camiones o de carreteras: apenas el 8% de quienes conducen en el transporte de cargas y pasajeros son mujeres. La meta es llevar esa participación al 30%.
La radiografía del sector fue presentada en el marco del décimo aniversario de Queen on the Road, el programa de Scania para transportistas y líderes del ecosistema latinoamericano, que se llevó adelante en San Pablo, Brasil, y reunió a casi 50 mujeres de la región y Suecia para pensar el futuro del transporte.
En la Argentina, las mujeres representan el 32,1% de los puestos de liderazgo, por encima de países como México o Suecia, según los datos compartidos durante el encuentro a partir de un reporte de LinkedIn. A nivel global, son el 31% de los puestos de liderazgo y el 44% de la fuerza laboral.
Pero al hacer doble clic sobre transporte, logística y cadena de suministro, la participación femenina en posiciones de liderazgo cae al 20,1%, mientras que representa el 32,3% de la fuerza laboral. Esta última cifra incluye, sin embargo, puestos administrativos y de servicios: cuando se mira exclusivamente a quienes trabajan como conductores, la participación ronda apenas el 8%.
Con el gas de Vaca Muerta como gran activo estratégico y una región donde se concentra cerca del 30% de la minería global, el GNC y el GNL aparecen como parte de la transición hacia un transporte más sustentable. En la Argentina, ya generaron ahorros operativos cercanos al 30%.
Los números del negocio también dimensionan la oportunidad. En 2025 se vendieron alrededor de 1000 camiones a gas en América y unas 4700 unidades destinadas a minería, oil & gas y otros segmentos off-road. Brasil aparece como un mercado prioritario por el peso del transporte carretero, mientras que la expansión de Vaca Muerta y de la minería abre espacio para una mayor demanda en la Argentina.
La madre del GNL y el hermano de carrera
En ese marco, una de las figuras centrales del evento fue Sara Hermansson, líder de Scania Power Solutions, la ingeniera sueca bautizada como “la madre del GNL” por sus aportes al desarrollo de powertrains y motores a gas.
Ahora volcada al trabajo en baterías, al hablar del desarrollo profesional, explicó la teoría del “career brother”, un hermano de carrera. Su recomendación es encontrar dentro de la empresa a un par varón de la misma edad, experiencia, antecedentes y potencial para utilizarlo como referencia y detectar posibles sesgos.
“Las minorías no somos la norma y por eso nos resulta más fácil innovar”, explicó. La diversidad, en su visión, no es solo una cuestión de representación: permite incorporar otras miradas y cuestionar las formas establecidas de hacer las cosas.
La conversación entre las participantes puso la lupa sobre las barreras cotidianas que todavía enfrenta el sector. Desde problemas de infraestructura básica —como la falta de baños para mujeres en las rutas y paradores— hasta las exigencias cruzadas en las mesas de directorio y en el entorno familiar, al que todavía puede resultarle poco habitual que una mujer esté al volante de un camión.
Entre cuestionamientos a la “epidemia FOMO” frente a la IA -el miedo a quedar afuera- y el “teatro corporativo para usar las palabras de moda”, se criticó también el concepto de “resiliencia”. “Resiliencia no es una buena palabra porque la resiliencia es volver al estado original y lo que nosotras queremos es la evolución”, plantearon.
Una de las participantes en el encuentro fue Anna Carmo, líder de Estrategia y Comunicación e integrante del directorio. En la última década, la firma sueca pasó de no tener mujeres en su Executive Board a contar con una composición cercana al 50/50.
No fue un tema de cupos. La explicación fue más pragmática, explicó Carmo: un programa de captura de capacidades, con capacitación a las jefaturas y una mirada ampliada sobre el talento para buscar competencias donde antes no se las buscaba. El objetivo no fue fijar de antemano un porcentaje de mujeres, sino incorporar la diversidad como una herramienta para encontrar mejores perfiles y capacidades, detalló.
Transformación energética e IA
La misma lógica aparece en la transformación energética. Mientras la electrificación avanza como destino global, la dirección plantea que el camino tendrá que adaptarse a las condiciones de cada mercado. De las 24 aplicaciones de transporte que analiza la compañía, 16 ya están preparadas actualmente para soluciones eléctricas.
El desafío es que todas estas transformaciones ocurren al mismo tiempo. Electrificación, inteligencia artificial, digitalización, nuevas fuentes de energía y cambios en las necesidades de los clientes obligan a la industria a incorporar nuevas capacidades mientras busca sostener la eficiencia de sus operaciones.
Queen on the Road nació en 2016 y, diez años después, conectó a unas 250 mujeres de América Latina. Lo que comenzó como un programa para dar visibilidad a las mujeres del sector terminó convirtiéndose también en una red de relaciones y conocimiento sobre los clientes y sobre los cambios que atraviesa la industria.
En un ecosistema de empresas de logística, canteras y flotas, entender lo que ocurre en la ruta, asegurar el tiempo de disponibilidad de los camiones y cuidar el clima organizacional no es una consigna abstracta. Como resumió Patricia Acioli, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Scania: “es, en definitiva, money in the pocket”.