Mamarracho. Así definió el jefe del bloque de senadores del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV), Miguel Pichetto, al artículo que incluyeron los diputados en el proyecto de ley de Responsabilidad Penal Empresaria para establecer la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. El punto también fue cuestionado por el fiscal de la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, y había sido señalado como problemático por la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso. Con ese nivel de consenso, el artículo tiene los días contados.

En la tercera jornada de exposiciones en la comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado, Pichetto pidió la palabra para lapidar la sanción de los diputados. Queremos hacer algo serio, modificar esta norma y hacer algo coherente, que sirva para investigar, anunció. Por eso, tras calificarlo de mamarracho, avisó que es totalmente imprudente en términos de institucionalidad el punto en cuestión.

Pichetto advirtió que si la necesidad es lograr resultados más rápido en investigaciones por corrupción, mantener la imprescriptibilidad significaría avalar procesos de veinte o treinta años.

A su turno, el fiscal Sáenz cuestionó que el proyecto ponga en paridad de condiciones las penas por delitos de lesa humanidad con las de hechos de corrupción. Me parece mucho, advirtió. Ante la misma audiencia, un día antes, Laura Alonso había observado que la imprescriptibilidad podría redundar en tener a personas bajo proceso penal durante toda su vida y que eso podría poner a la Argentina en una situación poco confortable en materia de derechos humanos.

La idea está contemplada en el artículo 37 de la media sanción, que originalmente contenía el llamado artículo Odebrecht y que los diputados cambiaron por la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. En la Cámara baja, la modificación fue pedida por el massismo y concedida por Cambiemos aun cuando varios diputados oficialistas lo consideraban rayano con la inconstitucionalidad.

Fue producto de un tironeo político. Cuando los opositores se aglutinaron en contra del artículo Odebrecht, el interbloque oficialista los acusó públicamente de estar a favor de la corrupción. Para contrarrestar esa presión, el massismo ideó, propuso y consiguió agregar dos artículos nuevos al proyecto de ley: la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y el aumento de las penas para esos hechos. Sólo votaron en contra los diputados del PJ-FpV, los del Frente de Izquierda y algunos otros sueltos, como Alcira Argumedo (Proyecto Sur).

Pero finalmente, los dos artículos agregados terminaron siendo conflictivos. El primero, cuestionado por todos los sectores, caerá en el Senado. El segundo terminó comprobándose contradictorio con otro artículo del mismo texto, y correrá el mismo destino de eliminación.

Pero los cuestionamientos del jefe del bloque mayoritario no se quedaron ahí. Pichetto también consideró muy grave equiparar las sentencias mínimas de los delitos de malversación de fondos públicos y de cohecho. No vamos a convalidar esos puntos, avisó.

Además del fiscal Sáenz, ayer expusieron ante la comisión los jueces Gustavo Hornos, Carlos Mahiques, Juan Carlos Geminiani y Mariano Borinsky. La iniciativa llegaría al recinto en septiembre, para recibir las mo dificaciones y ser devuelta a la Cámara de Diputados.