En la tarde noche del viernes, cuando toda la actividad oficial había terminado varias horas antes y los alrededores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial estaban prácticamente desiertos, el equipo económico se reunió con Kristalina Georgieva en el edificio al 700 de la calle 19 de Washington DC.
“Hablamos del crecimiento, de la estrategia financiera. Fue una muy reunión muy La relación es muy frontal y muy buena, de confianza que nunca hubo. Está muy impresionada con los logros", dijo el ministro de Economía a la salida de la reunión de más de una hora. Caputo estuvo acompañado por el presidente del BCRA Santiago Bausili y su vice Vladimir Werning, junto con el viceministro de Economía José Luis Daza. :n la reunión estuvo también el representante argentino ante el FMI Leonardo Madcur.
“Excelente discusión con el Ministro Caputo y el Presidente del BCRA Bausili, sobre la sólida implementación de políticas de Argentina. Esperamos seguir apoyando las reformas de para consolidar la estabilidad y elevar el crecimiento”, escribió Georgieva.
En una conferencia de prensa al mediodía, el economista que más sabe del caso argentino, Luis Cubeddu, destacó que el acuerdo alcanzado con el Banco Mundial y el BID y el plan de financiamiento alternativo es “esencial”. En ese marco, destacó las compras del BCRA.
Caputo describió una relación fluida y directa con el FMI, en particular con Georgieva, con quien —según dijo— mantiene contacto permanente.
“El diálogo es constante: hablo con Kristalina todo el tiempo”, señaló, y explicó que los encuentros formales sirven para hacer un repaso general de la situación económica, compartir los avances de la gestión y recibir la visión del organismo. “Nos juntamos para hacer un update de la situación, hablar de lo que estamos trabajando y escuchar su opinión”, resumió.
El foco de las conversaciones gira en variables puntuales de la economía argentina sino en el contexto global. Según explicó, la principal preocupación del FMI hoy es el impacto del shock externo y los riesgos de que los países respondan con un deterioro fiscal.
En una jornada donde bajó el precio del petróleo a menos de u$s 90, los bonos argentinos mejoraron y bajó el riesgo país a 516 puntos, el mercado celebró los reasguros para los vencimientos de deuda.
“Ella está preocupada por el shock externo”, afirmó Caputo, y detalló que en el organismo advierten sobre el riesgo de que, frente a ese escenario, algunos países aumenten el déficit, lo que podría derivar en más deuda, suba de tasas y problemas de sostenibilidad. En ese sentido, transmitió que desde el Fondo insisten en evitar políticas fiscales laxas, ya que “agregan nafta al fuego”.
En ese contexto, hoy Argentina vuelve a aparecer como un ejemplo de “mejor alumno”, una definición que en el pasado lo emparentó con el conejillo de indias del FMI. Hoy se plantea -sin grandes disidencias en el encuentro en Washington DC- que es necesario evitar los desequilibrios fiscales porque terminan generando peores déficits.
Sobre el vínculo actual con el FMI, Caputo aseguró que es distinto al de etapas anteriores y lo definió como una relación basada en la confianza. “No tiene nada que ver con la que Argentina supo tener”, afirmó, y sostuvo que esa confianza se construyó a partir del cumplimiento de los compromisos asumidos.