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El Gobierno Nacional levantó la prohibición sobre la venta de productos de nicotina que regía desde hacía más de una década. La novedad se publicó este lunes en el Boletín Oficial a través de la Resolución 549/2026 del Ministerio de Salud, la cual estableció un marco regulatorio para la comercialización de vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina.

La medida busca poner fin al circuito informal y controlar la composición de esos productos. Esto se fundamenta en la necesidad de “ordenar el mercado” de estos productos. Según señalaron desde la cartera de Salud, pese a la prohibición, “se consumen igual, se venden de manera ilegal, no tienen trazabilidad y no tributan”.

Hasta ahora, los vapeadores y cigarrillos electrónicos estaban prohibidos en el país por disposiciones de la ANMAT, entidad que impedía su importación, comercialización y publicidad.

Sin embargo, ahora el Gobierno decidió eliminar la prohibición para virar hacia un régimen de control sanitario. Esto mismo se definió también a través de la Disposición ANMAT 2543/2026, publicada este lunes para derogar la norma del 2011 que prohibía “la importación, distribución, comercialización y la publicidad o cualquier modalidad de promoción” de los cigarrillos electrónicos en todo el país.

Baliuk Oleg

El Gobierno reguló la venta de vapeadores, bolsitas de nicotina y tabaco calentado, ¿qué cambia?

Con esta regulación, se suman nuevas restricciones como la eliminación de los saborizantes en los líquidos para vapear. También se fijan límites estrictos sobre ingredientes y niveles de nicotina, así como la prohibición de sustancias no autorizadas.

La disposición también dispone la creación de un registro obligatorio: ahora, las empresas deberán declarar la composición de los productos, cumplir estándares de calidad, garantizar su trazabilidad y asumir responsabilidad sobre su comercialización.

Este sistema, destacó el Ejecutivo, permitirá contar con “herramientas concretas para controlar, fiscalizar y sancionar”, frente a un escenario actual que calificaron como “consumo masivo en un mercado completamente en negro”.

En paralelo, el ministerio de Salud sostuvo que “la experiencia acumulada muestra que los esquemas de prohibición absoluta en mercados dinámicos terminan favoreciendo la circulación de productos ilegales, sin control ni estándares, aumentando los riesgos”. Por eso, destacaron que con el fin de la restricción se crea un “registro obligatorio para todos los productos”.

El nuevo régimen fue elaborado en conjunto por el Ministerio de Economía, el Ministerio de Salud, la ANMAT y la Jefatura de Gabinete. Al respecto, desde el Ejecutivo aseguran que “se termina con un circuito dominado por el contrabando, se incorporan estos productos al sistema formal y pasan a tributar, con esquemas diferenciados según cada categoría”.

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