Por la pandemia de coronavirus, es el segundo año que el jefe de Estado participará de la tradicional ceremonia religiosa por videoconferencia desde la Quinta de Olivos.
El tedeum comenzó a las 9:30 y se realizaba a puertas cerradas y con pocos miembros eclesiásticos, como consecuencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 334/21 que prohíbe toda actividad en espacios interiores, entre ellas las celebraciones religiosas, por la situación sanitaria derivada del Covid-19.
"Queremos pedirles a los dirigentes de todos los sectores, auténtica capacidad de liderazgo para ejercer con nobleza la vocación política, comunicando claramente la situación en cada momento, suscitando y alentando el compromiso y el empeño de todos, dejando de lado descalificaciones y posturas que promuevan el resentimiento y la división", expresó el arzobispo en su homilía.
De otra parte, el presidente también distinguió el aniversario de la Revolución de Mayo en Twitter, vinculándolo con la situación actual.