Martín Palermo tuvo su despedida como jugador de Boca en una Bombonera colmada. El anunciado retiro -en realidad, habrá que esperar a confirmar si el Titán decide finalmente jugar en la última fecha frente a Gimnasia, de visitante- fue la atracción convocante para el partido contra Banfield, que terminó siendo empate 1 a 1 y Palermo no pudo cantar su gol.
De todos modos, poco importó el resultado para la misión del homenaje. Al final del encuentro, el regalo sorpresa del club xeneize fue el arco que daba la espalda a la 12, que luego de ser retirado por grúas del estadio recibió como agregado una plaqueta al goleador ya histórico de Boca, un emocionado Palermo.