La Selección Argentina no tuvo respuestas ante el fantasma de la altura, jugó muy mal y fue humillada por 6-1 frente a un inspirado conjunto boliviano, en La Paz, por la duodécima fecha de la Eliminatoria Sudamericana.
Los goles del conjunto local fueron anotados por Marcelo Martins, Joaquín Botero, en tres ocasiones –una de penal-, Alex Da Rosa y Didí Torrico, mientras que Luis González anotó el empate transitorio para el combinado argentino.
Desde el principio, Bolivia fue muy superior al equipo dirigido por Diego Maradona y gracias a la mayor movilidad de sus futbolistas inquietó en varias ocasiones al arco defendido por Juan Pablo Carrizo, sobre todo, con disparos de media distancia.
A los 11 minutos, Martins abrió el marcador tras un grosero error defensivo y dejó en evidencia que no sería una tarde sencilla para Argentina.
Doce minutos después, Luis González, en complicidad con el arquero Carlos Arias, consiguió el empate parcial con un remate desde más de 40 metros.
A los 33 minutos, Javier Zanetti intentó salir jugando dentro del área, cometió una clara infracción y Botero canjeó el penal por gol.
En tiempo adicional, Martins llegó al fondo, envió un centro preciso y Da Rosa, con un potente cabezazo, mandó la pelota al fondo de la red.
A los 9 minutos del complemento, Botero, otra vez de cabeza, aumentó la cuenta para el equipo boliviano, cuando argentina intentaba sin éxito inquietar a Arias.
A los 18, Angel Di María, que sustituyó a Maxi Rodríguez, fue expulsado por una dura falta y complicó aún más el panorama de los dirigidos por Maradona.
Pero hubo más. El propio Botero, a los 20 del complemento, aprovechó otro pelotazo al área y consiguió cruzar la pelota junto al palo izquierdo de Carrizo.
Maradona intentó conseguir algo de aire con los ingresos de Marcos Angeleri y Daniel Montenegro, en reemplazo de Luis González y Carlos Tevez, respectivamente.
A cuatro minutos del final, Didí Torrico ensayó el centésimo remate desde afuera del área y clavó un fuerte zapatazo junto al palo derecho del ex arquero de River.
Más allá de que los 3.600 metros de la altura de La Paz es y será un factor determinante, el equipo argentino redondeó una actuación demasiado pobre y dejó en claro que Maradona deberá reveer varias cosas con vistas a futuros compromisos, sobre todo cuando deba viajar a Quito, para medirse con Ecuador, por la decimocuarta fecha de la Eliminatoria.