Nicki Nicole, Duki, Khea, Lit Killah, Zanto, Paulo Londra, Cazzu, Seven Kayne o Dakillah no son personajes de dibujos animados ni de juegos de video. Son algunos de los jóvenes artistas locales más conocidos de un creciente género musical llamado Trap.

En este momento, y ya desde hace al menos un par de años, es la música más escuchada en nuestro país a través de las diferentes plataformas de música en streaming, fundamentalmente por los adolescentes.

Según los últimos datos oficiales de Spotify, los únicos artistas argentinos que se ubican en el Top 200 de lo más escuchado a nivel global son "traperos".

Paulo Londra (97) con el tema Tal vez; Nicki Nicole (137) con Bzrp Muisic Sessions Vol 13; Duki (148) con Goteo; y WOS (166) con Canguro, consiguieron con sus producciones locales posicionar a la Argentina en Spotify, algo que no ocurría hace muchos años.

Londra, de hecho, fue el artista argentino más escuchado en el mundo durante 2018 en el mencionado servicio.

El single de Nicki Nicole, a una semana de ser lanzado ya superó las 10,5 millones de reproducciones; Canguro de WOS alcanzó los 12,4 millones de streams y Goteo de Duki, no se quedó atrás con 14,3 millones de escuchas; estos últimos sin colaboraciones y con canciones propias.

En Argentina, Nicki Nicole ocupa el primer puesto de Spotify, Duki está en el tercer lugar y WOS en el cuarto. El resto de las 10 primeras posiciones también estan en manos de traperos o reguetoneros, como Anuel AA, Bad Bunny, Lunay o J Balvin.

La historia se repite en YouTube. En la última semana lo más reproducido viene de parte de la trapera rosarina Nicki Nicole. Su nuevo video Años Luz alcanzó el millón de reproducciones en menos de 24 horas, y ya cuenta con 4,6 millones de visualizaciones. La siguen el éxito Yo x Ti, Tu x Mi de la española Rosalía (también hace trap) junto al reguetonero portorriqueño Ozuna, y Canguro de WOS.

Mientras que también Anuel AA, Sech, y Jhay Cortez continúan protagonizando los rankings de las Más Populares.

En el último festival Lollapalooza, más allá de los convocantes y ovios números internacionales multitarget, los shows que sumaron más público fueron los ofrecidos por los traperos nacionales.

Como lo fue el rock en otros tiempos, el trap es lo que está representando a los menores de 20 años casi en su totalidad. Es un mundo aparte, con sus propios códigos y palabras, que atraviesa horizontalmente las clases sociales.

Todos los días emerge un nuevo artista de trap. Todos los chicos quieren trapear. Componen y recitan sus canciones de trap. La tecnología actual los anima a probar. Y la mejor noticia es que esas millones de reproducciones se pueden monetizar, y lo guacho plata pueden ganar...