Observamos que en Argentina existen numerosos proyectos de inversión con muy buenas perspectivas para contribuir al desarrollo y mejora de ingresos de la sociedad, con múltiples beneficiarios directos e indirectos. Sin embargo, muchos de ellos no se terminan concretando por razones no atribuibles exclusivamente a cuestiones políticas y de la macroeconomía.
De llevarse adelante esos proyectos, las perspectivas de crecimiento de la actividad, ingresos -incluyendo fiscales- y oportunidades mejorarían de manera tal que disminuiría de manera importante el presente grado de escepticismo que muestran algunos actores económicos.
Tampoco puede pensarse que la generación y movilización de los ahorros acumulados, por la sociedad en su conjunto sea la razón fundamental que explique las dificultades causadas por falta de recursos financieros. De hecho, en estos días, se advierte cierta preferencia de los inversores (en deuda y capital) de asumir riesgos asociados al sector privado en comparación con aquellos relacionados al sector público nacional. Esto se manifiesta en las diferencias de tasas de interés y plazos para títulos de deuda. Es probable, incluso, que haya una sinergia positiva entre la movilización de factores asociados a la in- versión con la sostenibilidad de la deuda del sector público y el alivio de las tensiones cambiarias que se observa actualmente.
Movilizados por ese tipo de inquietud, un grupo de profesionales, Adrián Cosentino, Sebastián Negri y Matías Isasa y yo, nos reunimos para reflexionar sobre acciones concretas para ayudar a la canalización de ahorros hacia la financiación de proyectos de inversión, aún en un escenario afectado por in quietudes políticas macroeconómicas. Contamos con la asistencia de Daniel Ibáñez, Julio Bazán, Hugo Bruzone y Ezequiel Lipovetzky en varios de los puntos discutidos.
En ese sentido, notamos que hay una agenda a considerar que incluye:
- En varios casos importantes, existe alguna preferencia de los patrocinantes de la inversión de canalizarla a través de un vehículo especial (fideicomiso, sociedad, etc.) que "contenga" el proyecto a llevar adelante. Las razones son variadas, pero responden a cuestiones tales como la distribución de tipo de actividades y riesgos, casos que justifican joint-ventures por uso del producido, tecnologías complementarias, etc. Algunos de estos proyectos también pueden tener plazos largos concurrentes -aunque limitados en el tiempo con la financiación de terceros a obtener-, pero con duración inferior a vida útil de los activos generados.
- En circunstancias diversas, incluso en otros países, fue efectivo reglamentar mecanismos que habiliten la Ofertas Privadas de Financiamiento simples y menos exigentes -que lo requerido para Ofertas Públicas- contemplando, entre otros temas, elegibilidad y dispersión de inversores calificados, de manera de ir habilitando un canal específico de fondeo de proyectos.
- Existen cuestiones tributarias que hacen más oneroso llevar adelante proyectos mediante los esquemas aquí descriptos en comparación con alternativas tradicionales y que atentan contra su concreción.
Se derivan de horizontes de largo plazo para la maduración de las inversiones, de riesgos y márgenes de operación más reducidos a los actuales, que llevan también a evaluar cuestiones de equidad y razonabilidad tributaria, como ser:
- El crédito por el IVA pagado por la incorporación de activos y gastos, que normalmente son muy importantes al inicio del proyecto, tiende a diluirse en términos reales. Se entiende que no hacer el proyecto no generaría ciertos ingresos para el fisco presentes ni futuros. Por ello, podría analizarse a actualización, tiempos y formas de uso de esos saldos.
- Una situación similar, aunque de menor importancia cuantitativa, se produciría con otros tributos nacionales. Incluso podrían presentarse situaciones de duplicación en la carga tributaria en algunos impuestos sobre determinadas transacciones (ej. débitos y créditos bancarios) en vehículos como los mencionados.
- También hay consideraciones del orden similar respecto del impacto de tributos subnacionales (ej. ingresos brutos, sellos) que requerirían un encuadre acorde con el que se dé a nivel nacional y que ameriten habilitar vías de tratamiento consistentes en diversas jurisdicciones.
- Ir facilitando mecanismos de ahorro doméstico de largo plazo es un complemento que adquiere importancia por su potencialidad en la estabilidad que aporta y en la canalización de recursos dentro de la economía local. Ir armando esta posibilidad es un gran desafío en Argentina.
- Existen otras cuestiones que podrían disminuir riesgos para facilitar el encuentro entre fuentes y usos de fondos y que ameritan su consideración, incluyendo la evaluación de alternativas más simples que fideicomisos para canalizar los fondos invertidos. Sería el caso de la constitución de prendas sobre cuentas especiales habilitadas a estos efectos.
En un contexto político y macroeconómico complejo, se deduce de las consideraciones precedentes que la instrumentación de las decisiones para alcanzar el objetivo de avanzar con inversiones demanda evaluación, implementación y supervisión a distintos niveles de la Administración. Sin embargo, esta sería factible con una asignación adecuada y coordinada de las tareas. Incluye formas de instrumentación algo variada, como ser iniciativas a nivel regulatorio y legislativo, en alguna medida.
La combinación de elementos del tipo descripto redundaría un resultado agregado superior a la suma de los beneficios netos derivados de las adaptaciones correspondientes a cada una de las partes (regulatorias, normativas, legislativas).
Si bien estas iniciativas no suplantan a las consideraciones políticas macroeconómicas, contribuyen a la estabilización de la economía y al desarrollo de la sociedad. En ese sentido, además, podrían aportar un soporte que redujera la vulnerabilidad a las grandes fluctuaciones registradas a lo largo de nuestra historia.