“Si el 24 de Marzo no te podés juntar con tu aliado, ¿qué otra fecha tendrás para hacerlo? Se preguntaba a su vuelta de Plaza de Mayo uno de los legisladores que más conecta a los mundos de La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro y el Frente Renovador.
Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa recorrieron el mismo barrio durante la marcha, estuvieron muy cerca, pero ninguno quiso fotografiarse con el otro. Es como si pulsearan a través de las fotos y quienes los rodean. Por abajo está todo roto o bajo una tensión extrema.
Quien lo expuso con toda vehemencia fue Malena Galmarini, senadora provincial, quien le recriminó a la vicegobernadora, Verónica Magario, por no ver una actividad legislativa como la urgencia lo demanda. “Con un dejo de vergüenza, debo decir que el Senado de la provincia no está plenamente en funciones”, recriminó la esposa de Massa.
Efectivamente, luego de tres meses, aún no se conformó una mesa de análisis de los temas que pretenden aprobar desde la gobernación y desde la política, que no siempre tienen los mismos intereses. Es factible que sin reelecciones para los intendentes nada se pueda debatir.
Ahora las dudas se agrandan. Kicillof cree que su año y medio de gestión estará tensionada permanentemente desde dos sectores presuntamente contrapuestos pero que a él lo tienen como rival. A la crisis económica producida en el conurbano bonaerense se le sumará la tensión política derivada por la pelea con La Cámpora. “El enemigo de mi enemigo termina siendo mi amigo”.
A pesar de este deterioro, la oposición provincial, que forma parte del oficialismo nacional, no tiene por delante un desierto despejado. Todo lo contrario. Las relaciones no fluyen entre libertarios y macristas mientras que los radicales, con potencia en el interior, miran directamente desde afuera lo que deciden los otros.
Es como cuando en el barrio jugaban un picado y al chiquito lo dejaban afuera y le decían “estamos jugando los grandes”. Bueno, eso es hoy La Libertad Avanza, casi en soledad, y casi que juega sola. Al PRO lo tienen que bancar porque se les lleva parte de su electorado pero le desconfían terriblemente. Por eso en la mayoría de los concejos deliberantes y en la legislatura no pudieron interactuar en un bloque común.
Los problemas aparecen en los pueblos, en los que aún persisten las viejas rencillas domésticas que inhabilitan colocar un candidato fuerte para enfrentar a la mayoría de los intendentes que provienen del peronismo o el radicalismo. Quizás con su ascenso en el mundo libertario, al presidir la comisión bicameral de seguimiento de los servicios de inteligencia, Sebastián Pareja podrá dejar más en claro que en anteriores oportunidades hasta dónde llega su poder.
Los números que arrojan todos los sondeos de la Provincia de Buenos Aires marcan un cambio de tendencia o confirman lo sucedido en septiembre, aunque ahora quien también cayó es el presidente de la Nación Javier Milei. Por eso Axel Kicillof se animó a realizar una osada jugada con el acompañamiento de media docena de intendentes radicales presentes.
En el Salón Dorado de la Gobernación, ante una importante cantidad de intendentes, en donde la jefa comunal de 9 de Julio, María José Gentile, fue la única representante PRO presente, Kicillof les propuso a los intendentes que lo acompañen a pedir por los fondos nacionales en litigio ante la Corte Suprema. Más allá que no tengan valor judicial, porque la demanda ya está iniciada, para el gobernador es de vital valor tener el apoyo pluripartidario y, en caso de recuperar algo de los 22.000 billones que le adeuda la Nación a la Provincia de Buenos Aires, prometió coparticipar todo lo recibido.
Mientras tanto, y a pesar de que la política se burló por la ausencia de Dante Gebel en el microestadio de Lanús hace quince días, para los organizadores, reunidos bajo la ecuménica consigna de Consolidación Argentina, fue todo un éxito. “Encontramos un candidato que nos permite empezar a sumar a todos los que quedaron descartados de los proyectos cada vez más cerrados”, señalaron.
El acto contó con presencias variopinto, pero estuvo lejos de ser un “rejunte”. Había muchos profesionales de la política, armadores experimentados y otros que fueron solo para curiosear, “no sea cosa que después esto termine siendo un éxito y yo no le quise dar ni cinco de bola”.
Si bien hubo gente que había estado en el armado original de La Libertad Avanza, echados luego por Karina Milei y sus scanner anti traidores, también se vio en el acto a personas que en un momento también fueron tentados para participar del hoy oficialismo pero no se animaron a entrar. “Dos veces no me pasa”, dijo uno de ellos.