

El Carnaval de Barranquilla, una de las celebraciones culturales más importantes de Colombia, prepara su edición 2026 con un esquema de prevención y control reforzado para eventos masivos.
La organización y las autoridades locales trabajan en un plan que combina seguridad en espacios físicos, campañas de convivencia y alertas frente a estafas digitales vinculadas a la venta de entradas y servicios turísticos. El enfoque apunta a reducir riesgos y facilitar una experiencia ordenada para asistentes y participantes, según compartió Estrella Digital.
Con la cercanía de los principales desfiles y actividades públicas, crece la atención sobre cómo funcionarán los operativos de control, acompañamiento y respuesta durante los días de mayor concurrencia. El dispositivo contempla presencia institucional, puntos de orientación al ciudadano y protocolos ante situaciones de acoso o emergencias.
Operativos de seguridad y control en zonas de alta concentración
El plan operativo prevé refuerzo de presencia policial y de organismos de socorro en los corredores de desfile, accesos principales y sectores turísticos donde se desarrollan actos del Carnaval. También se proyectan anillos de control y puestos de atención rápida para canalizar reportes de incidentes.
Las medidas incluyen controles de ingreso, monitoreo con cámaras en puntos estratégicos y coordinación entre equipos de emergencia, con el objetivo de acelerar la respuesta ante cualquier situación que afecte a los asistentes. La estrategia busca priorizar prevención y reacción temprana sin interferir con el desarrollo normal de las actividades culturales.

Además del despliegue en calle, se prevé un sistema de comunicación entre autoridades, logística y organizadores para reportar novedades en tiempo real y ordenar flujos de público en momentos de mayor afluencia.
Campañas de convivencia y prevención de violencia de género
Dentro del esquema preventivo se destaca la continuidad de campañas de respeto, consentimiento y no violencia, con mensajes visibles en espacios festivos y acciones de sensibilización. Estas iniciativas incluyen capacitación básica para personal de apoyo, voluntarios y equipos de producción sobre cómo actuar ante conductas de riesgo.
También se proyectan puntos de orientación y acompañamiento para personas que requieran ayuda inmediata, con protocolos de derivación a servicios de atención cuando sea necesario. La meta es promover entornos festivos más seguros y con reglas claras de comportamiento.
Atento: alertas por fraudes digitales y ventas no oficiales
Otro eje del operativo está centrado en la prevención de estafas online relacionadas con el Carnaval. Las advertencias públicas recomiendan comprar entradas, paquetes y servicios únicamente a través de canales oficiales y plataformas verificadas.

Entre los riesgos más comunes figuran perfiles falsos en redes sociales, sorteos inexistentes y ofertas con precios inusualmente bajos. Por eso se sugiere verificar dominios web, medios de pago y cuentas oficiales antes de realizar cualquier transacción vinculada con los eventos.
Las acciones de seguridad digital se complementan con tareas de seguimiento y denuncias para reducir la circulación de promociones engañosas durante la temporada festiva.









