

En un remoto cañón del noreste de Sudáfrica, un grupo de investigadores logró confirmar la presencia de una pequeña especie de gecko que durante décadas había permanecido rodeada de misterio. El reptil, conocido como gecko plano del río Blyde, no había vuelto a ser observado desde su identificación inicial a comienzos de la década de 1990.
El hallazgo se produjo en una zona aislada de la provincia de Mpumalanga, un territorio caracterizado por formaciones rocosas abruptas y profundos acantilados. Durante años, científicos y conservacionistas debatieron si este animal realmente existía como una especie distinta o si los ejemplares observados en el pasado correspondían a individuos jóvenes de otro gecko.
El redescubrimiento permitió resolver una incógnita que se mantuvo abierta por más de tres décadas dentro de la comunidad científica. También vuelve a poner en evidencia cuánto queda por conocer sobre la biodiversidad en regiones poco exploradas del planeta.
Según información compartida por Euro News, el hallazgo fue realizado por investigadores de la organización Endangered Wildlife Trust, quienes decidieron regresar al mismo cañón donde el reptil había sido registrado por primera vez en 1991.
El desafío de explorar un cañón casi inaccesible
Los investigadores Darren Pietersen y John Davies lideraron la expedición que permitió confirmar la presencia del pequeño reptil. Para acceder al lugar donde se sospechaba que habitaba, debieron ser trasladados en helicóptero hasta la cima de una formación rocosa dentro del cañón.

La zona presenta paredes verticales y acantilados de más de 100 metros de altura que resultan muy difíciles de escalar. Precisamente en ese mismo afloramiento rocoso se habían encontrado los primeros ejemplares del gecko hace más de treinta años.
El equipo contó con apenas tres días para realizar la búsqueda. Durante ese tiempo lograron observar entre 20 y 30 ejemplares del pequeño lagarto, que alcanza unos 8 o 9 centímetros de longitud cuando es adulto. Además, capturaron brevemente siete individuos para fotografiarlos y obtener muestras que permitan estudiarlos con mayor precisión.
Una especie considerada “perdida”
Durante años, el gecko del río Blyde fue considerado una especie perdida, una categoría que utilizan los científicos cuando un animal no ha sido visto durante largos períodos.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo había clasificado como una especie con datos insuficientes, lo que significa que no existía información suficiente para determinar si se había extinguido o si simplemente no había sido detectado nuevamente.

Otros animales que reaparecieron tras décadas
El caso del gecko del río Blyde se suma a otros redescubrimientos recientes que han sorprendido a los especialistas. En los últimos años, distintas expediciones lograron volver a encontrar especies que habían desaparecido de los registros científicos durante décadas.
Entre ellas se encuentra un topo que vive en dunas de arena y que fue redescubierto en 2021 después de más de 80 años sin registros. También reaparecieron una mariposa, un lagarto y una especie de rana que habían permanecido sin observaciones durante largos períodos.
Para los conservacionistas, estos hallazgos demuestran que aún queda mucho por aprender sobre la biodiversidad mundial y sobre especies que podrían seguir habitando en lugares remotos que todavía no han sido estudiados en profundidad.












