Una amplia ofensiva de fiscalización liderada por el Ministerio de Salud de Perú encendió las alarmas en el sector farmacéutico luego de que las autoridades confirmaran el cierre de 666 farmacias y boticas en distintas regiones del país. Los operativos, desarrollados con apoyo de equipos técnicos, profesionales de la salud, abogados y entidades regionales, tuvieron como objetivo identificar establecimientos que comercializaban medicamentos de manera irregular.
La intervención se convirtió en una de las mayores acciones de control sanitario realizadas en los últimos años en territorio peruano. De acuerdo con la información oficial, más de 2.272 establecimientos fueron inspeccionados como parte de una estrategia nacional para combatir el comercio ilegal de medicamentos y proteger la salud pública.
El operativo fue ejecutado por la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), en coordinación con autoridades sanitarias regionales y locales, mediante visitas presenciales que permitieron verificar el cumplimiento de las normas vigentes en cada establecimiento.
¿Por qué cerraron 666 farmacias y boticas durante los operativos del Gobierno?
Las autoridades detectaron una serie de incumplimientos que representaban un riesgo para los consumidores. Entre las irregularidades encontradas figuraban la comercialización de medicamentos vencidos, productos falsificados, medicamentos adulterados y artículos que no contaban con registro sanitario.
Además, algunos establecimientos operaban sin autorización sanitaria, mientras que otros impedían el ingreso de los inspectores encargados de realizar las verificaciones correspondientes.
Según explicaron las autoridades peruanas, estas prácticas ponen en peligro la salud de los ciudadanos, ya que los medicamentos ilegales pueden generar efectos adversos, tratamientos ineficaces e incluso complicaciones médicas graves.
¿Cómo fueron las inspecciones farmacia por farmacia?
La estrategia de control incluyó visitas presenciales a farmacias y boticas ubicadas en diferentes ciudades y regiones del país. Los equipos de inspección revisaron documentación, permisos de funcionamiento, condiciones de almacenamiento y procedencia de los medicamentos ofrecidos al público.
Las verificaciones también permitieron comprobar la presencia del químico farmacéutico responsable, figura obligatoria para garantizar el correcto funcionamiento de estos establecimientos.
El trabajo de fiscalización se apoyó en procesos de inteligencia sanitaria que ayudaron a identificar puntos donde existían mayores sospechas de comercialización ilegal de medicamentos.
¿Qué irregularidades encontraron las autoridades sanitarias?
Durante los operativos se identificaron diferentes tipos de infracciones, entre ellas:
- Venta de medicamentos vencidos.
- Comercialización de productos falsificados.
- Distribución de medicamentos adulterados.
- Productos sin registro sanitario.
- Funcionamiento sin autorización oficial.
- Ausencia del profesional químico farmacéutico.
- Obstaculización de las labores de inspección.
Las autoridades señalaron que estas conductas afectan la seguridad de los pacientes y debilitan los controles sobre la cadena legal de distribución de medicamentos.
¿En qué ciudades se realizaron los cierres de farmacias?
Las intervenciones se desarrollaron en distintas regiones peruanas. En Lima Metropolitana se registraron varios de los procedimientos más relevantes, donde numerosas boticas fueron sancionadas por incumplir la normativa sanitaria.
También se realizaron operativos en sectores como Villa El Salvador, Lurigancho-Chosica y otras zonas de la capital peruana, donde las autoridades detectaron establecimientos informales o con graves irregularidades en su operación.
La participación de entidades regionales permitió extender los controles a diferentes departamentos del país, ampliando el alcance de las inspecciones.
Con información de EFE.-