

Colombia enfrenta un panorama de preocupación climática ante la posible consolidación de un fenómeno de El Niño de alta intensidad durante el segundo semestre de 2026. Las proyecciones apuntan a un aumento de las sequías, mayores presiones sobre el sistema eléctrico y dificultades para la producción agrícola en distintas regiones del país.
La advertencia fue realizada por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), entidad que alertó sobre el impacto económico que podrían generar las altas temperaturas y la reducción de lluvias, especialmente sobre los alimentos y los servicios públicos.
El Niño podría provocar escasez y aumento de precios en alimentos clave
Los análisis indican que algunos productos agrícolas serían especialmente vulnerables frente a las condiciones secas asociadas a El Niño, debido a la alta dependencia de agua para su producción.
Entre los alimentos que podrían registrar mayores aumentos de precio o dificultades de abastecimiento aparecen:
- Arroz.
- Papa.
- Plátano.
- Zanahoria.
- Maíz.
- Yuca.
- Cebolla.
- Frutas frescas.
- Azúcar.

Según las estimaciones conocidas, la inflación de alimentos podría subir hasta el 11,2% durante los próximos meses, impulsada por la caída en la producción agrícola y el encarecimiento de los costos de cultivo.
Los expertos advierten que las sequías afectan directamente el rendimiento de las cosechas, deterioran la calidad de los productos y reducen la disponibilidad de agua para riego.
El sector pecuario también enfrentaría problemas por la sequía
Además de los cultivos, el fenómeno climático también podría afectar la producción pecuaria en varias regiones del país.
Entre los sectores más expuestos aparecen:
- Producción de carne de res.
- Leche.
- Pescado.
La reducción de recursos hídricos y el aumento de temperaturas elevan los costos de producción y dificultan el mantenimiento de animales y cultivos, algo que terminaría impactando directamente el valor de la canasta familiar. Especialistas sostienen que estos efectos podrían sentirse especialmente hacia finales de 2026 si las condiciones secas continúan intensificándose.
Las proyecciones climáticas preocupan por la intensidad del fenómeno
Los reportes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y del Ministerio de Ambiente indican que la probabilidad de un fenómeno de El Niño fuerte aumentaría considerablemente durante el segundo semestre del año.
Incluso, organismos internacionales como la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y centros meteorológicos europeos prevén que las condiciones secas podrían extenderse hasta 2027.

Los análisis climáticos señalan que las anomalías térmicas en el océano Pacífico ya muestran incrementos compatibles con episodios de El Niño de gran intensidad.
La energía eléctrica también podría subir por el impacto climático
Otro de los sectores que podría verse afectado es el energético. Colombia depende en gran parte de las hidroeléctricas para generar electricidad, por lo que una disminución en las lluvias reduce las reservas de agua necesarias para operar el sistema.
Ante ese escenario, el país tendría que recurrir con mayor frecuencia a plantas térmicas, cuyos costos de operación son más elevados.
Según las proyecciones económicas, esta situación podría impulsar nuevos aumentos en las tarifas eléctricas y generar más presión sobre la inflación general durante los próximos meses.









