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La Corte Suprema de Justicia ratificó que en Colombia ya no rige la regla tradicional que daba prioridad automática al apellido del padre al momento de registrar a un recién nacido. Desde la entrada en vigor de la Ley 2129 de 2021, el orden de los apellidos dejó de depender exclusivamente de la decisión paterna o de un acuerdo obligatorio entre los padres.

Cuando existe desacuerdo entre padres, la definición pasa a manos de la autoridad correspondiente, ya sea el funcionario del Registro Civil o un juez, quien debe aplicar un criterio imparcial para establecer el orden.

Según el alto tribunal, este esquema no vulnera derechos fundamentales y, por el contrario, representa un avance en materia de igualdad de género al equilibrar el rol de hombres y mujeres en la construcción de la identidad legal de sus hijos.

Corte Suprema: ¿qué dice sobre el orden de los apellidos de los hijos?

La Corte fue clara: ya no existe una regla que imponga que el apellido del padre vaya primero. El sistema colombiano pasó de una lógica patriarcal a un esquema de igualdad jurídica, donde ambos progenitores tienen el mismo peso al definir cómo se llamará su hijo o hija desde el nacimiento.

Según la interpretación del tribunal, la Ley 2129 de 2021 es plenamente constitucional porque garantiza que ni el padre ni la madre tengan una ventaja automática.

En adelante, el punto de partida es el acuerdo entre los dos, y solo cuando ese consenso no existe entra a operar la intervención del Estado.

El juez definirá el apellido de los recién nacidos cuando sus padres no se pongan de acuerdo.
El juez definirá el apellido de los recién nacidos cuando sus padres no se pongan de acuerdo.ChatGPT

En estos casos el Registro Civil decide el apellido del recién nacido

La intervención de la autoridad se activa únicamente cuando los padres no logran ponerse de acuerdo sobre el orden de los apellidos al momento de hacer el Registro Civil de Nacimiento. Si hay diálogo y decisión conjunta, esa voluntad se respeta sin problema.

Pero cuando hay bloqueo, discusiones o simplemente ninguno cede, la ley ordena que el conflicto no puede frenar el registro del bebé. En esos casos, el funcionario de la Registraduría, o un juez si el caso llega a instancia judicial, debe definir el orden para proteger el derecho del menor a tener identidad jurídica desde el primer día.

Así es el sorteo que define el orden de los apellidos

El mecanismo es tan simple como contundente: si no hay acuerdo, se hace un sorteo. No es una decisión subjetiva ni un juicio de valor sobre quién tiene “mejor” apellido, sino un procedimiento aleatorio que evita favoritismos.

El resultado del sorteo queda consignado oficialmente en el acta de nacimiento y, desde ese momento, ese orden de apellidos es el que acompañará a la persona durante toda su vida jurídica en Colombia. No se puede cambiar después por simple inconformidad de los padres.