El panorama tributario en Colombia arrancó con cambios de fondo. En medio de la emergencia económica decretada por el Ejecutivo y de un escenario fiscal ajustado, el Gobierno, junto con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), puso en marcha nuevos impuestos y ajustes a tributos existentes que comenzaron a aplicarse desde el 1 de enero.
La decisión busca reforzar el recaudo para cubrir compromisos del Presupuesto General de la Nación, especialmente en áreas sensibles como salud, educación y servicios públicos.
Estos son los nuevos impuestos que deben pagar los colombianos desde el 1 de enero
Uno de los cambios más relevantes es la ampliación del impuesto al patrimonio. A partir de este año, la base mínima para declarar y pagar este tributo se redujo de manera significativa, lo que hace que más personas naturales y jurídicas entren en el radar de la Dian.
Ahora, patrimonios desde 40.000 Unidades de Valor Tributario (UVT), equivalentes a cerca de $2.000 millones, quedan sujetos a este impuesto, cuando antes el umbral era considerablemente más alto.
¿Cómo cambió el IVA en licores, vinos y bebidas alcohólicas?
El consumo de bebidas alcohólicas también siente el impacto de la reforma. Productos como vinos, cervezas, aguardientes y otros licores pasaron de tener tarifas reducidas a quedar gravados con la tarifa general del 19 % del IVA. Este ajuste no solo busca aumentar el recaudo, sino también desincentivar el consumo, bajo el argumento de proteger la salud pública.
¿Por qué subió tanto el impuesto a los cigarrillos?
El golpe más fuerte para los consumidores se ve en el tabaco. El impuesto por cajetilla tuvo un incremento considerable y, según cifras del sector, el precio final puede superar los $10.000 por unidad. El aumento responde a una combinación de razones fiscales y sanitarias, aunque ya hay advertencias sobre un posible crecimiento del contrabando.
¿Qué productos del día a día ahora pagan nuevos impuestos al consumo?
La emergencia económica también trajo impuestos que afectan compras habituales. Desde este año entraron en vigencia gravámenes bimestrales para productos plásticos de un solo uso, así como impuestos a bebidas ultra procesadas y alimentos con altos niveles de azúcar, sodio o grasas saturadas. Esto significa que varios productos presentes en la canasta cotidiana ahora tienen una mayor carga tributaria incorporada en su precio.