

Las cuentas públicas de Colombia enfrentan un escenario complejo de cara a 2027. El nuevo Presupuesto General de la Nación (PGN), presentado por $634,9 billones, busca incorporar compromisos fiscales que no estaban plenamente contemplados y responder a las nuevas necesidades de financiamiento del Estado.
La iniciativa fue radicada por el gobierno de Abelardo De la Espriella en medio de tres desafíos centrales, los gastos derivados de la emergencia provocada por el terremoto de agosto de 2026, el desequilibrio fiscal recibido de la administración anterior y un nivel históricamente elevado del servicio de la deuda pública.
El monto también representa un cambio considerable frente al proyecto que había dejado presentado el gobierno de Gustavo Petro. Aquella propuesta, posteriormente devuelta por el Congreso, rondaba los $575,6 billones, aproximadamente $59 billones menos que el nuevo presupuesto.
En diálogo con La FM, el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), José Ignacio López, consideró inicialmente favorable la presentación del proyecto, principalmente porque entiende que permite mostrar de manera más clara la situación real de las finanzas públicas.
“Desafortunadamente el gobierno saliente había producido unas cuentas para 2026 de déficits que no eran creíbles y hacia adelante tampoco teníamos una guía confiable”, afirmó López. En ese sentido, destacó que el nuevo Ejecutivo incorporó obligaciones e ingresos que anteriormente no estaban reflejados en su totalidad.
ANIF alerta por un déficit fiscal que podría marcar un récord
El nuevo panorama presupuestal permite dimensionar la magnitud del desequilibrio que deberá enfrentar el país. Según López, tanto analistas y mercados como el Comité Autónomo de la Regla Fiscal venían cuestionando las previsiones anteriores debido a que las estimaciones de gasto no reflejaban completamente la situación fiscal.
“Todos sabíamos que el déficit fiscal iba a ser más alto”, aseguró el titular de ANIF. Sin embargo, el volumen de las obligaciones que debieron incorporarse terminó siendo mayor al previsto.
Dentro de esos compromisos aparecen recursos vinculados al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y las amortizaciones de la deuda pública.
La principal advertencia está puesta sobre lo que podría ocurrir si no se implementan correcciones. De acuerdo con López, Colombia podría registrar en 2027 el déficit fiscal más elevado de su historia, por encima incluso del alcanzado durante la pandemia.
El impacto también se trasladaría al endeudamiento: bajo ese escenario, la deuda pública podría ubicarse por encima del 80% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia el final del actual Gobierno.
El recorte de $22 billones que propone ANIF para contener el gasto
Para evitar ese escenario, el presidente de ANIF consideró necesario avanzar con el ajuste de $22 billones anunciado por el Ejecutivo, una cifra equivalente aproximadamente a un punto del PIB.
La discusión, según explicó, no debería limitarse al tamaño del recorte, sino también a identificar cuáles son las partidas que pueden reducirse sin afectar programas que tengan un impacto directo sobre la población.
“Tiene que ser un recorte quirúrgico”, sostuvo López. Entre los componentes que podrían someterse a revisión señaló los gastos de funcionamiento, los contratos de prestación de servicios y determinados recursos de inversión que no han sido ejecutados.
Como ejemplo, mencionó partidas asignadas a Invías para vías terciarias que no habrían llegado a ejecutarse. La propuesta apunta, entonces, a disminuir principalmente aquellos desembolsos relacionados con burocracia o recursos sin ejecución efectiva.
¿Colombia necesitará una nueva reforma tributaria?
La posibilidad de obtener más ingresos abre nuevamente el debate sobre una eventual reforma tributaria. Sin embargo, desde ANIF consideran que todavía existen caminos para mejorar las cuentas públicas sin aumentar directamente la carga sobre la mayoría de los hogares.
Según las estimaciones presentadas por López, determinados cambios en el sistema tributario podrían representar recursos equivalentes a cerca de tres puntos del PIB.
“Se podría lograr tres puntos del PIB evitando tocar el bolsillo de la mayoría de los colombianos”, aseguró.
A esta alternativa se suma la posibilidad de impulsar mayores ingresos mediante sectores estratégicos. El presidente de ANIF destacó el potencial del petróleo, el gas y la minería, además de los recientes descubrimientos de gas offshore, como herramientas para estimular la inversión y el crecimiento.
El escenario del Gobierno contempla ajustes que podrían alcanzar hasta dos puntos del PIB. Aunque López reconoció que se trata de una meta exigente, señaló que permitiría modificar sustancialmente la trayectoria del endeudamiento.
Con las correcciones necesarias, la deuda pública podría estabilizarse alrededor del 64% del PIB, en contraste con el escenario superior al 80% proyectado si no se adoptan medidas.
“Eso permitiría que este gobierno logre estabilizar la deuda”, explicó.
Para ANIF, la corrección de las cuentas públicas requerirá tanto decisiones del Ejecutivo como participación del Congreso y un fortalecimiento de las instituciones encargadas de controlar y evaluar la política fiscal.
En ese sentido, López también reclamó mayor claridad en la elaboración y presentación de las cuentas públicas. “Debemos mejorar la institucionalidad”, sostuvo, y remarcó la necesidad de disponer de información independiente que permita al Congreso analizar con mayor precisión las decisiones presupuestales.











