En un contexto donde cada vez más personas buscan alternativas saludables sin resignar sabor, las galletitas sin harina se consolidan como una opción práctica y nutritiva para la merienda.
Sin ingredientes ultraprocesados y con una preparación sencilla, esta receta se volvió tendencia entre quienes quieren comer mejor sin pasar horas en la cocina.
El auge de las dietas sin TACC, bajas en carbohidratos o simplemente más naturales impulsó el consumo de preparaciones caseras a base de ingredientes reales. En ese escenario, estas galletitas destacan por su rapidez, su perfil nutricional y su versatilidad.
¿Por qué elegir galletitas sin harina?
A diferencia de las versiones industriales, esta opción:
- Evita harinas refinadas
- Reduce el índice glucémico
- Aporta grasas saludables y fibra
- Genera mayor saciedad
Además, es ideal tanto para adultos como para chicos y puede adaptarse a planes de alimentación saludable o de descenso de peso.
La receta: paso a paso
Tiempo total: 35–40 minutos
Rinde: 10 a 12 galletitas
Ingredientes
- 1 taza de avena arrollada fina
- 1 huevo
- 2 cucharadas de mantequilla de maní natural
- 2 cucharadas de miel o azúcar mascabo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
- Procesar la avena hasta lograr una textura similar a una harina gruesa.
- En un bowl, mezclar el huevo, la mantequilla de maní, la miel y la vainilla.
- Incorporar la avena procesada y el polvo de hornear hasta formar una masa homogénea.
- Formar bolitas, aplastarlas suavemente y colocarlas en una placa antiadherente.
- Hornear a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén doradas.
Un aliado para la rutina diaria
Estas galletitas saludables sin harina funcionan tanto como snack de media tarde, acompañamiento del café o incluso como opción para llevar al trabajo o la facultad. Su preparación rápida las convierte en una solución concreta para quienes quieren comer mejor sin complicarse.
En tiempos donde la alimentación consciente gana terreno, recetas simples como esta demuestran que lo saludable también puede ser fácil, rico y accesible.
