Uno de los muebles más tradicionales de cualquier living es el sillón. Ya sea de uno o dos cuerpos, su presencia se ha vuelto indispensable en ese espacio de la casa. Usualmente aparece colocado contra la pared y de frente a la televisión para mayor comodidad de los habitantes de la vivienda. Pero, ¿es esta la mejor manera de ubicarlo?
Expertos en arquitectura y diseño señalan que despegar el sillón de la pared ayuda a la percepción del espacio. Contrario a lo que podría pensarse, al pegar todos los elementos a la pared, el ambiente se achica y aparecen rincones difíciles de aprovechar.
No es contra la pared: cómo colocar el sillón para aprovechar el espacio
Separar el sillón de la pared no significa dejar vació aquel espacio. Se pueden colocar aparadores bajos, consolas, mesas auxiliares o bibliotecas abiertas. Lo importante es tener en cuenta que al alejar el sillón estamos agrandando el lugar.
También hay que considerar ubicar los asientos en semicírculo o en forma de“P”, ya que esto favorece la conversación y el encuentro. Se recomienda que la distancia entre las butacas no supere los tres metros para mantener la comodidad visual y funcional.
Cómo complementar la decoración del living
Cuando el sillón se separa, la alfombra se vuelve clave para “atar” visualmente el espacio.
- Ideal: que los pies delanteros del sillón queden sobre la alfombra.
- Elegí un tamaño grande para evitar que el living quede desarmado.
Si el sillón mira a un mueble de TV, la alfombra debe abarcar sillón + mesa ratona + al menos parte de las butacas (si las hay).
Sumá una mesa auxiliar o una lámpara de pie.
Ese nuevo espacio detrás o al costado del sillón invita a agregar luz ambiental.
- Lámpara de pie: genera calidez y profundidad.
- Mesita lateral: perfecta para colocar una planta grande o un florero con ramas.
Funciona especialmente bien si el sillón está flotando en medio del living.
