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Los restaurantes omakase pasaron de una moda a instalarse en Buenos Aires. Esta expresión japonesa significa algo así como “lo dejo en tus manos” y se refiere a la experiencia de ir a comer sushi, sentarse en una barra y dejarse sorprender por las preparaciones del chef (acá llamado Itamae).
En la Ciudad han surgido varias propuestas de este estilo y algunas han logrado sobresalir. Una de ellas es Rü, un omakase que funciona dentro de un domo escondido en el patio de un hotel en pleno barrio de Palermo.
Sobre la bulliciosa calle Gurruchaga, a metros de la multipremiada parrilla Don Julio, se encuentra un hotel que comparte espacio con el restaurante Raggio Osteria. Allí dentro, lejos del ruido, cruzando la puerta a un patio casi secreto, está Rü Omakase Atlántico.
Este pequeño restaurante reúne cada noche a 10 comensales alrededor de una barra, la misma mesa donde la chef Romina Roux despliega un menú de 10 pasos en el que el mar argentino se convierte en protagonista absoluto.
Al ser un domo y tan pocos lugares, la experiencia se vuelve bastante íntima y amena, con lugar a la charla con la chef y los otros comensales.
Un menú de pasos con la pesca más fresca del Mar Argentino
La propuesta refleja el recorrido profesional de Roux, quien se formó en Argentina y perfeccionó en muchos años sus técnicas de cocina japonesa.
Antes de abrir este espacio, trabajó en restaurantes de alta cocina donde incorporó disciplina y respeto por el producto, para luego volcar esa experiencia en un formato personal y de escala reducida.
En su apertura comenzó con un menú en base a pesca fresca del Atlántico y a lo largo del tiempo se amplió, sumando mariscos, algas y moluscos en distintas preparaciones.
El menú está basado en pescados y mariscos de la Argentina, hechos con distintas técnicas y cocciones. Vale aclarar que la secuencia cambia según la temporada y la disponibilidad, siempre con el foco puesto en resaltar la diversidad del mar argentino.
Rü Omakase trabaja un único turno, de miércoles a sábado a las 20.30, donde la interacción directa entre la chef y los invitados es parte central de la propuesta.
El maridaje acompaña con una selección que combina sakes, whiskies japoneses y vinos argentinos, reforzando el cruce cultural.
Queda en Gurruchaga 2121, Palermo, detrás del restaurante de pastas Raggio Osteria, y funciona solo con reserva previa, que pueden hacer a través de Whatsapp o su Instagram.
