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La Agencia Tributaria ha emprendido una reforma sustancial en la supervisión de las transacciones electrónicas, con el propósito de optimizar la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales.
El nuevo entorno digital, caracterizado por el incremento de los pagos a través de tarjetas y aplicaciones móviles, ha requerido el fortalecimiento de los mecanismos de control financiero.
Mediante un real decreto, actualmente en la fase final de tramitación, el Gobierno establecerá exigencias más rigurosas de información para las entidades financieras. Esta medida impactará tanto a individuos como a autónomos y empresas que reciben pagos a través de tarjetas, Bizum o PayPal.
Hacienda solicita declarar pagos que superen un monto específico
Las entidades emisoras de tarjetas (crédito, débito y medios de pago similares) están obligadas a presentar un informe anual obligatorio a Hacienda que contenga la siguiente información:
- Identificación del titular de la tarjeta
- Número de operaciones realizadas
- Importe total anual de transacciones por tarjeta, si se supera el umbral de 25.000 euros
Esta información será enviada de manera sistemática, con el propósito de supervisar el uso intensivo de pagos electrónicos que pudieran encubrir ingresos no declarados.
Asimismo, se establece que las entidades financieras deberán informar mensualmente sobre todos los cobros efectuados a través de Bizum, PayPal u otras plataformas, independientemente de que el importe sea inferior. Esta modificación tiene como objetivo lograr un mayor control sobre movimientos recurrentes o fragmentados, que son frecuentemente utilizados para eludir la fiscalidad.
Implicaciones para autónomos y pequeñas empresas
A partir de 2026, se implementará el primer ejercicio de control basado en los movimientos de 2025. Esto permitirá a la Agencia Tributaria contar con una visión detallada de los ingresos obtenidos a través de medios digitales, sin necesidad de requerimientos individuales.
La medida impactará de manera significativa a los autónomos y negocios que operan en efectivo reducido, tales como tiendas online, comercios, profesionales independientes y empresas de servicios.
Los expertos advierten que será fundamental:
- Regularizar la facturación, asegurando que todo pago recibido esté respaldado por factura y se declare correctamente.
- Usar cuentas diferenciadas para los ingresos personales y profesionales.
- Revisar las condiciones fiscales de los cobros mediante apps móviles, que ahora estarán bajo vigilancia directa.
Razones para implementar el control de pagos con tarjeta
El objetivo principal es reducir la economía sumergida y fomentar una tributación más justa. En palabras del Ministerio de Hacienda, el nuevo sistema busca “adaptarse al contexto digital y garantizar una mayor equidad fiscal mediante controles automatizados y no invasivos”.
La medida también responde a una directiva europea que impulsa a los Estados miembros a mejorar la transparencia en las operaciones digitales, especialmente tras el incremento del comercio electrónico y la diversificación de plataformas de pago.
Con esta iniciativa, España se alinea con otros países que ya implementan informes automatizados sobre pagos electrónicos y que exigen a las entidades financieras mayor implicación en la lucha contra la evasión.